Un especialista en computadoras de la NASA demandó al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia aduciendo que fue despedido injustificadamente por su adhesión a la creencia del diseño inteligente.

David Coppedge interpuso su demanda tras haber sido degradado de su posición primero y despedido después. Los alegatos iniciales del juicio comienzan el lunes por la tarde en Los Angeles.

Coppedge alega que fue discriminado debido a que distribuyó devedés sobre el diseño inteligente a sus compañeros de trabajo.

En el 2009 perdió su título de "líder de equipo" y fue despedido el año pasado.

El Laboratorio desmiente toda discriminación y dijo que Coppedge tuvo conflictos con otros y evaluaciones bajas.

Los partidarios del diseño inteligente atribuyen la creación del universo a una fuerza superior por considerar que la vida es demasiado compleja como para haberse desarrollado solamente por la evolución.

Coppedge trabajó en la misión Cassini que explora Saturno y sus satélites.

En un mensaje electrónico, el JPL rechazó las acusaciones de Coppedge. En documentos presentados ante la corte, abogados del Instituto Tecnológico de California (Caltech), que administra el JPL para la NASA, dijeron que Coppedge recibió una advertencia por escrito porque sus compañeros de quejaron de hostigamiento. Asimismo, dijeron que Coppedge perdió el liderato del equipo a causa de conflictos persistentes con otros.

Los abogados argumentan que Coppedge fue uno de 246 empleados del JPL despedidos el año pasado a causa de recortes presupuestarios.

El caso ha generado interés entre defensores de la creencia del diseño inteligente. El Alliance Defense Fund, un grupo cristiano promotor de los derechos civiles, y el Instituto Discovery, proponente del diseño inteligente, respaldan a Coppedge en el caso.

El Centro Nacional para la Educación Científica, que rechaza el diseño inteligente por considerarlo creacionismo apenas velado, está monitoreando también el caso y colocó todos los documentos legales del mismo en su portal de internet.

El abogado de Coppedge, William Becker, afirma que su cliente fue castigado por sus jefes porque éstos consideraban sus creencias en el diseño inteligente religiosas. Copedge tenía una reputación entre sus compañeros de ser un cristiano evangélico, y algunos le calificaron de cristiano conservador, dijo Becker.