El presidente boliviano Evo Morales exhortó el lunes a la comisión antinarcóticos de Naciones Unidas a que acepte su campaña por legalizar la masticación de la hoja de coca y su cultivo en Bolivia para usos tradicionales.

En tanto, en La Paz cientos de campesinos se congregaron en las plazas en varias ciudades del país y se dedicaron a masticar coca en apoyo a la planteado por Morales en Viena, donde el gobernante además llamó a las naciones desarrolladas a darle las herramientas para acabar con los cultivos ilegales.

Bolivia renunció el año pasado a la convención de dicha comisión porque clasifica la hoja de coca como un narcótico.

El gobierno militar boliviano ratificó la convención en 1961, comprometiendo al país a erradicar la coca en un plazo de 25 años, pero Morales, en declaraciones ante la cumbre de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD) en Viena, consideró que esta decisión es un "error histórico" que necesita corregirse.

El gobierno boliviano asegura que la hoja de coca en su forma natural no es un narcótico y forma parte de la antigua cultura andina.

El país desea reintegrarse a la convención, pero sólo si otros integrantes de la ONUDD aceptan una enmienda a la Convención Unica de 1961 sobre Estupefacientes para retirar los términos que obliga a los firmantes a prohibir el masticado de hojas de coca. Si nadie lo firma, entraría en vigencia de inmediato.

Al mascar una hoja de coca, como casi siempre lo hace cuando habla del tema, Morales, un ex líder sindical cocalero, dijo que la "prohibición absurda de mascar coca simplemente no es aplicable en el territorio de Bolivia".

Agregó que la ratificación de Bolivia en 1991 fue un "acto equivocado".

Yuri Fedotov, jefe de la ONUDD, dijo que los estados miembros de la organización tienen hasta principios del próximo año para alcanzar un acuerdo o rechazar la campaña boliviana.

En Bolivia, los cultivadores acamparon el lunes en plazas de La Paz, Cochabamba, Sucre y otras ciudades donde junto con el masticado de coca exhibieron productos medicinales y alimenticios cuya elaboración está basada en esa hoja y algunos de los cuales Morales exhibió en su intervención ante la Comisión de la ONU.

"Queremos mostrar que la coca no es cocaína, es buena para la salud", dijo Nemesia Ortiz una cocalera del norte de La Paz donde la siembra de la hoja es legal.

La defensa de la hoja de coca ha sido la causa de las luchas de Morales desde los años 80 cuando comenzó a dirigir los sindicatos cocaleros desde donde saltó a la política.

El canciller David Choquehuanca ha dicho antes que es una "injusticia histórica" que la coca esté "criminalizada" cuando en su estado natural tiene muchos beneficios. Vastos sectores de la población boliviana usan la hoja para aliviar dolores estomacales, disipar el hambre, el cansancio y para contrarrestar los efectos de vivir en la altura. También se usa en rituales.

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Los periodistas de The Associated Press Carlos Valdez, en La Paz, y Frank Bajak, en Lima, colaboraron con esta información.