Las 167 osamentas encontradas en el interior de una cueva localizada en una comunidad de la frontera sur de México corresponden a un cementerio prehispánico, informó el domingo un delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El sábado, la Procuraduría General de Justicia del sureño estado de Chiapas informó el hallazgo de las osamentas en una cueva de la ranchería Nuevo Ojo de Agua, localizada en el municipio de Frontera Comalapa, que se encuentra a 1.084 kilómetros de la capital.

"Los primeros análisis de laboratorio indican que los restos tienen una antigüedad que data del año 700 después de Cristo y son pertenecientes a una comunidad prehispánica aún no especificada", dijo a The Associated Press Emilio Gallaga, delegado del instituto de antropología en Chiapas.

El hallazgo de las osamentas llamó mucho la atención porque Frontera Comalapa es un sitio habitual de cruce para inmigrantes centroamericanos en su ruta hacia Estados Unidos.

La Procuraduría de Justicia, a través de un comunicado, confirmó la versión del instituto de antropología y agregó que ambas dependencias están tratando de determinar todavía el sexo y edad aproximada al morir de cada uno de los cuerpos.

También informó que la zona está siendo vigilada por la policía local para evitar que los curiosos alteren el sitio del hallazgo.

Gallaga añadió que en la cueva encontraron características de un cementerio prehispánico de finales del período clásico tardío y principios del postclásico (700-800 a 1100-1200 D.C.).

El antropólogo también dijo que en la cueva, que se encuentra en una zona de difícil acceso, también encontraron una colección de piezas de barro que están siendo analizadas para determinar a que grupo prehispánico pertenecían.

El hallazgo de las osamentas fue hecho durante la semana por campesinos locales que pasaban por la cueva y lo reportaron a las autoridades.