Diego Maradona declaró el domingo que quiere llegar a un acuerdo con el fisco italiano, que le exige el pago de 40 millones de euros (52 millones de dólares) por impuestos del período en que jugó en el Napoli.

"Nunca he sido condenado por el Tribunal Supremo y quiero aclararlo todo para hacer las paces finalmente con el fisco y con toda Italia, poniendo fin a tantos equívocos e injusticias hechas contra mí", dijo Maradona a un canal de televisión de Sky.

"Me han impedido volver a Italia hasta hoy y espero que haya justicia y que la ley sea igual para todos. Mi deseo es el de volver y abrazar a los napolitanos y a todos mis amigos que viven en Italia, porque me han hecho perder 20 años, muchos años de amor", agregó el capitán de la selección argentina que conquistó el Mundial de 1986.

El actual entrenador del club Al Wasl en Emiratos Arabes Unidos hizo el llamamiento a las autoridades fiscales de Italia desde su residencia en Dubai.

"Es justo pagar los impuestos. Yo nunca he sido un evasor fiscal. Siempre he pagado todos los impuestos que conocía", dijo Maradona. "Como dice también la sentencia del tribunal italiano de 1994, presentada por mi abogado Angelo Pisani a los nuevos jueces. La sentencia dice que tengo razón y que no tengo deudas".

En el intento de recuperar la deuda, la Guardia de Finanzas (Policía financiera) italiana ya confiscó a Maradona unos pendientes que llevaba puestos y un reloj cuando visitó Italia en 2006.

En 2010, los planes para celebrar su cumpleños 50 en Nápoles quedaron a la deriva debido a las amenazas de las autoridades fiscales.

Maradona jugó en el Napoli desde 1984 a 1991, en que ganó dos scudetti, una Copa Italia y una Copa UEFA, en la mejor temporada en la historia del club italiano.