La fiscalía ha solicitado la pena máxima de 23 años en prisión para un capo del narcotráfico jamaiquino que se declaró culpable a cargos de contrabando de drogas y de armas.

Christopher Coke vestía una peluca y disfraz al momento de su captura en Jamaica en 2010. Una sangrienta incursión a su bastión en un barrio pobre del oeste de Kingston dejó más de 70 muertos.

Coke, de 47 años, fue extraditado a una corte federal en Manhattan. El año pasado se declaró culpable y el viernes se le dictará sentencia.

Coke escribió al juez un documento en que describe todas las buenas acciones que realizó a favor de su comunidad y pidió clemencia. Sin embargo, la fiscalía dice que Coke merece un castigo severo por aterrorizar a todo aquel que interfirió con sus operaciones de tráfico de drogas.