Un atacante suicida hizo estallar el domingo un automóvil cargado de explosivos frente a una iglesia católica en medio de una misa, matando al menos a 10 personas tanto en la explosión como en la violencia que siguió.

Se trató del ataque más reciente contra una iglesia en una zona céntrica de la ciudad nigeriana plagada de disturbios, dijeron las autoridades.

La bomba estalló mientras los fieles asistieron a la última misa del día en la iglesia católica de San Finbar en Jos, una ciudad donde han muerto miles de personas en la última década debido a la violencia religiosa y étnica.

Un equipo de seguridad en las cercanías de la iglesia le ordenó al conductor que se detuviera y durante un altercado el hombre activó los explosivos, dijo el portavoz del estado de Plateau, Pam Ayuba.

La explosión dañó el techo del templo, destruyó sus ventanas y parte de la valla que rodea la iglesia, agregó.

"Destruyó muchas cosas", dijo el portavoz.

El estallido provocó represalias violentas en Jos horas más tarde el domingo. Jóvenes furiosos quemaron casas y algunos soldados abrieron fuego en algunos barrios, dijeron testigos.

Ayuba dijo que al menos 10 personas murieron por el choche bomba, aunque otros dijeron que el número de muertos incluía los decesos de los ataques de represalia. La explosión también dejó varios soldados heridos.

Ningún grupo se responsabilizó del atentado, aunque la ciudad ha sido atacada antes por la secta radical islámica conocida como Boko Haram.

La secta se atribuyó una serie de atentados en Jos en la Nochebuena de 2010, cuando murieron unas 80 personas. La secta también reclamó la responsabilidad de un atentado similar el 26 de febrero contra la sede principal de la Iglesia de Cristo, que mató a tres personas e hirió a otras 38.

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El periodista de The Associated Press Haruna Umar en Maiduguri, Nigeria, contribuyó a este despacho.

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Jon Gambrell reportó desde Kano, Nigeria, y tiene su cuenta de Twitter en:

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