Una de las principales estaciones de autobuses en la capital de Kenia fue atacada el sábado con granadas que mataron al menos cuatro personas e hirieron a 40, informaron autoridades, en un nuevo hecho cruento atribuido a simpatizantes de la insurgencia vinculada al grupo terrorista al-Qaida de Somalia.

De acuerdo con testigos, algunas personas lanzaron desde un automóvil en movimiento tres granadas hacia la terminal, sin techo, afirmó el vocero policial Charles Owino.

La ministra gubernamental Esther Murugi, dijo luego de visitar al mayor hospital de Nairobi que recibió a los heridos que seis necesitaban cirugía de emergencia. Poco antes, un directivo de la Cruz Roja indicó que 22 personas estaban graves.

Una serie reciente de ataques con armas cortas, bombas y granadas han matado a decenas de personas desde que Kenia ordenó que sus soldados cruzaron la frontera hacia Somalia en octubre luego de varias agresiones de hombres armados somalíes en suelo keniano. La insurgencia relacionada con al-Qaida de Somalia prometieron vengarse e incitaron a sus simpatizantes para que lanzaran ataques en Kenia.

"Entre más nos ataquen, más agresivos seremos", advirtió Owino.

Un testigo identificado como Ruben Otsembo estaba poniéndole combustible a su motocicleta en un expendio cercano cuando un hombre cubierto en sangre llegó corriendo mientras hablaba a gritos de una explosión y de cadáveres. Luego se derrumbó y murió frente al testigo. Otro hombre, que fue herido en brazos y piernas mientras compraba un billete de autobús, dijo que escuchó dos estallidos.

"Fue la segunda la que me alcanzó", indicó Frederick Shikutu, de 36 años, mientras era introducido a una ambulancia.