Bernard Lagat ganó el domingo su tercer título mundial en los 3.000 metros bajo techo, desprendiéndose en los últimos cien metros para superar a los kenianos Augustine Choge y Edwin Soi.

Se creía que el favorito Mo Farah libraría un duelo reñido con el estadounidense, pero llegó cuarto y quedó fuera del reparto de medallas. El británico había vencido a Lagat en una vibrante final en los 5.000 en el campeonato mundial al aire libre en agosto.

A los 37 años, Lagat todavía conserva el embalaje final de corredores mucho más jóvenes. "No lo estoy perdiendo", se regocijó.

Meseret Defar no pudo convertirse en la primera mujer en ganar cinco veces consecutivas en los 3.000 metros femeninos tras verse desplazada por Hellen Obiri en la última vuelta.

La etíope Defar se apoderó de la delantero al promediar la carrera y parecía que se enfilaba a la victoria hasta que su rival de Kenia apareció de la nada y la dejó atrás en la recta final.

En salto largo del torneo femenino, Brittney Reese saltó 7,23 metros (récord del certamen) en su último intento para desplazar a su compatriota estadounidense Janay Deloach con 6,98. Shara Proctor ganó bronce con un récord nacional británico de 6,89.

"Gané confianza y la transmití al público", comentó Reese sobre su último intento. "Mi entrenador me dijo que fuera a buscarlo y así lo hice. Tenía que salir y saltar en grande".

Lagat y Reese elevaron a siete el total de medallas de oro de Estados Unidos. Ninguna otra nación tiene más que una.

En los 800 metros mujeres, la campeona olímpica Pamela Jelimo pareció no sentir los problemas físicos que la aquejaron durante años para superar a todas sus rivales desde la mitad del trayecto y volver al primer plano.

La keniana estableció el mejor tiempo del año con 1 minuto, 58.83 segundos para ser escoltada por la ucraniana Natailya Lupo y la estadounidense Erica Moore.