El papa Benedicto XVI presidió una ceremonia en una iglesia de Roma junto con el arzobispo de Canterbury y manifestó su esperanza de que su presencia conjunta estimule a católicos y anglicanos a orar y trabajar en pos de la unidad.

Benedicto condujo el sábado el oficio de vísperas en el que tanto él como el líder de la comunión anglicana pronunciaron homilías. Los dos habían mantenido poco antes conversaciones privadas en el Vaticano pero no se revelaron los detalles.

Aunque el pontífice ha hecho de la unidad cristiana un tema de su papado, también ha causado tensiones con Williams. En el 2009, Benedicto formuló una invitación sin precedente a los anglicanos para que adhirieran al catolicismo en grupos o como parroquias, en momentos en que muchos anglicanos tradicionales estaban disgustados por la ordenación de mujeres o la de obispos homosexuales en su religión.