Grecia evitó el viernes una inminente bancarrota, luego que sus acreedores aceptaron una pérdida superior al 70% en sus carteras de bonos soberanos helenos en el mayor "default" ordenado de la historia, lo que le permitirá recibir un segundo plan de rescate en menos de dos años con la esperanza de poner contener la crisis.

Sin el acuerdo, Grecia tendría que haber declarado la bancarrota al no poder abonar a mediados de marzo una partida de unos 14.000 millones de euros que vencen entonces, acontecimiento que habría causado una crisis en los mercados financieros y habría puesto en una situación muy delicada a los bancos privados de las otras 16 naciones de la eurozona, especialmente los franceses, alemanes e italianos, con grandes carteras de bonos griegos.

Tras semanas de intensas y agotadoras negociaciones, el gobierno griego anunció el viernes que el 83,5% de los tenedores privados de bonos griegos aceptaron un canje que supondría una pérdida inmediata del 53,3% en el valor nominal de sus carteras de obligaciones helenas. En total la pérdida sería mayor del 70% debido a intereses menores y mayores plazos de amortización.

La aceptación era una condición clave para que Atenas pudiera recibir 130.000 millones de euros (172.000 millones de dólares) de créditos de contingencia de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional.

"Hemos obtenido un éxito excepcional ... y creo que todo el mundo comprenderá pronto que era la única forma de mantener a flote al país y dotarle de la segunda oportunidad histórica que necesita", dijo al parlamento el ministro de Hacienda, Evangelos Venizelos.

Agregó que recomendará la puesta en marcha de la legislación llamada "cláusulas de acción colectiva" para obligar a los tenedores de bonos a firmar el acuerdo del canje, aunque se nieguen. El tema será tratado en un consejo de ministros el viernes por la tarde.

"Ha vuelto a abrirse una oportunidad" al triunfar el acuerdo para reducir en 150.000 millones de euros la deuda soberana griega de 368.000 millones de euros, unos 50 puntos del producto interno bruto, dijo.

Entre los tenedores de bonos con un total de 177.000 millones de euros (234.000 millones de dólares) sometidos a la jurisdicción griega, el 85,8% aprobó el canje. El plazo de aceptación para los tenedores sometidos a leyes extranjeras fue ampliado hasta el 23 de marzo.

La agencia de calificación de riesgos Fitch redujo la calidad de la deuda helena a la categoría de "default limitado" debido al canje — medida que había sido anticipada. Fitch es la tercera agencia que reduce a la categoría de "default" los bonos griegos, tras Moody's y Standard & Poor's.

"La reducción ... refleja la valoración anterior de Fitch de que el canje sería un default soberano según los criterios de la empresa", indicó. Las agencias seguramente mejorarán esa calificación una vez que sea completado el canje.