Gracias a una técnica experimental, algunos pacientes que han tenido transplante de riñón podrían prescindir de los medicamentos contra el rechazo.

Los investigadores transplantaron ciertas células de la médula ósea del donante de riñón junto con el órgano. Cinco de ocho receptores de riñón que ensayaron el método pudieron prescindir de la medicación inmunosupresora dos años y medio después, informaron los científicos el miércoles.

Los resultados preliminares fueron publicados en la revista Science Translational Medicine a pesar de que el estudio no ha concluido porque la técnica resultó eficaz para pacientes que no contaron con donantes emparentados.

La idea es que si una suerte de sistema inmune gemelo se arraiga y dura, permite al organismo del paciente aceptar el cuerpo extraño sin atacarlo, dijo la doctora Suzanne Ildstad, de la Universidad de Louisville, una de las autoras del trabajo. Los científicos lo llaman quimerismo.

"El indicador más confiable para saber si se puede retirar a un paciente del tratamiento con drogas inmunosupresoras es el quimerismo duradero", dijo Ilstad, quien realizó la investigación con médicos del hospital Northwestern Memorial de Chicago.

La mayoría de los receptores de órganos deben tomar los medicamentos inmunosupresores por el resto de su vida para prevenir el rechazo. Esas drogas tienen muchos efectos secundarios, tales como elevar el riesgo de cáncer e insuficiencia renal.

Otros científicos intentan ensayar con médula ósea para inducir la inmunotolerancia, con diversos grados de éxito.

El método de Ildstad consiste en transfundir una mezcla especial de células de médula ósea, entre ellas células madres productoras de sangre y otras llamadas "células facilitadoras" que se cree son vitales para el éxito del transplante. Se eliminan otras células que pueden volverse demasiado agresivas y causar un trastorno grave llamado injerto-contra huésped.

Los receptores de órganos se sometieron a radio y quimioterapia, no para destruir su médula ósea sino para abrir espacio para las células donadas, dijo el doctor Joseph Leventhal, otro autor del estudio. Un año después, cinco pacientes con la doble inmunidad pudieron dejar de tomar todas las drogas. Otros dos cuya inmunidad híbrida se disipó pueden tomar una dosis baja de la droga antirrechazo.