Paris Saint-Germain criticó a un grupo de hinchas que interrumpieron una sesión de entrenamientos el jueves y agredieron a un periodista que filmaba la escena.

Unos 50 delincuentes trataron de invadir el entrenamiento y escupieron a un camarógrafo de L'Equipe TV, antes que la policía restableciera el orden.

PSG señaló en un comunicado que "condena fuertemente un intento de entrar a la fuerza a la cancha de entrenamiento por parte de individuos que alegan ser hinchas de PSG".

PSG ha tenido algunas de las peores barras bravas en el fútbol francés.