Lieuwe Westra atacó en el ascenso final y ganó el jueves la quinta etapa de la carrera París-Niza, en la que Bradley Wiggins aumentó a 10 segundos su ventaja en la clasificación general sobre su principal oponente Levi Leipheimer.

Wiggins marchaba a la cabeza del pelotón cuando el francés Arnold Jeannesson atacó a 700 metros de la meta. Aunque Jeannessen no es una amenaza en la general, Wiggins lo persiguió y quedó separado de su equipo.

Westra aprovechó esta situación y aceleró en los 300 últimos metros, para superar a Wiggins y cruzar la meta primero.

"Me sentí súper bien en estos días", comentó Westra. "Mis piernas están bien, y pensé que hoy era el día para atacar. Es increíble ganarle a tantos ciclistas importantes. Es un gran día en mi vida".

Westra se ubicó en segundo lugar en la clasificación general, a seis segundos de Wiggins, aunque no figura como una amenaza importante para el británico.

"Fue un día infernal, con aire frío y viento. Tengo que agradecerle (a mis compañeros) Richie (Porte) y (el colombiano) Rigoberto (Urán), que hicieron un trabajo increíble", señaló Wiggins.