Unos 1.200 familiares de presos que estaban retenidos desde el fin de semana en una cárcel del occidente de Venezuela fueron liberados por los internos, informó el jueves el director del penal.

Los reclusos de la cárcel de Uribana, del estado Lara, liberaron durante la noche del miércoles a los familiares, indicó Nelson Bracca, director del centro.

Bracca dijo a la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que los internos accedieron a liberar a sus familiares, que estaban retenidos en el penal desde el domingo luego de culminar el período de visitas, tras un proceso de negociaciones con las autoridades que se comprometieron a atender algunas exigencias de los presos en materia de derechos humanos.

El funcionario confirmó que dentro de la cárcel aún queda un grupo de familiares, cuya cifra no precisó, que se espera que sean liberados este jueves.

Entre el domingo y el miércoles los reclusos dejaron en libertad a otros 175 familiares.

AVN dijo que el conflicto en la cárcel de Uribana se originó por rumores y versiones de prensa que aseguraban que la Guardia Nacional tomaría el penal para realizar una requisa, información que fue descartada por las autoridades.

En Venezuela existen 34 penales que tienen unos 47.000 reclusos, de acuerdo con registros oficiales.

Los centros carcelarios fueron diseñados para albergar a cerca de 12.000 personas, pero la población penal supera casi cuatro veces la capacidad de las instalaciones, lo que ha generado graves problemas de hacinamiento y violencia.

En las hacinadas prisiones venezolanas existen bandas que rivalizan por el control de los pabellones o el comercio de armas y drogas que guardias corruptos venden a los reclusos.

Hasta octubre del año pasado se habían reportado 487 muertes en los penales venezolanos, cifra que supera a la de 2010 cuando se registraron 476 asesinatos, de acuerdo con datos del Observatorio Venezolano de Prisiones.

Entre 1999 y 2010 habría muerto un total de 4.506 reclusos y el número de heridos habría ascendido a 12.518.