Juanes, Francisca Valenzuela, La Vida Bohème y Natalia Lafourcade son algunos de los latinos que participarán en la conferencia y festival South By Southwest, cuya sección de cine arranca el viernes con el estreno mundial de "The Cabin In The Woods" e incluye la proyección de "La casa de mi padre", protagonizada por Diego Luna, Gael García Bernal y el comediante Will Ferrell actuando completamente en español.

El festival de música, cine y tecnología más grande del mundo, en su 26a edición, ofrecerá 132 largometrajes de los cuales 74 son estrenos mundiales, 17 estrenos norteamericanos, 11 estrenos estadounidenses y 58 óperas primas. Con cortometrajes, cintas animadas y documentales, la cifra asciende a un total de 275 películas.

"Esto representa un aumento del 7% en relación a 2011, pese a que este año el plazo para enviar solicitudes fue un mes antes que en años anteriores", dijo a AP Rebecca Feferman, programadora de la sección de cine de SXSW. En 2011, el aumento fue de 23% en relación con 2010.

Sin duda la sección musical es el motor de SXSW. La fiesta arranca el martes e incluye por primera vez al cantautor Lionel Richie, en un show patrocinado por la revista Billboard, así como a Bruce Springsteen, quien como invitado de honor ofrecerá una charla y un concierto íntimo y privado.

Fanáticos y gente de la industria pagan entre 595 y 1.395 dólares para acreditarse a distintos eventos, dependiendo de los mismos. Pero no hay que asaltar el banco para disfrutar del festival: de quedar espacio disponible, los organizadores venden boletos para conciertos y películas minutos antes de su inicio por entre 10 y 20 dólares. Y mejor aún, habrá tres días de conciertos gratuitos para el público general y al aire libre, en el Auditorium Shores, con los Counting Crows como plato fuerte el 16 de marzo.

Alicia Zertuche, coordinadora de la música latina presentada en el festival, se ha encargado de mantener los últimos años la presencia de artistas iberoamericanos en el evento y cree que todavía queda mucho por hacer.

"Cada vez hay más (bandas latinas), como resultado de un proceso de tratar de integrar la mayor participación de países, y estamos viendo los primeros frutos", dijo Zertuche a AP. "Pero lo que más cuesta es que algunos mercados entiendan la importancia de este festival. Algunos se preguntan '¿Por qué debería hacer tal inversión para ir (a SXSW) si a mi banda le va bien en mi país?".

Algunos mercados como España y Brasil no tienen problema en hacer la inversión que sea necesaria (boletos de avión, hotel) y año tras año tienen una legión de artistas representándolos. Otros mercados más cercanos a Texas, especialmente México y Colombia, son habituales participantes, pero muchos quedan atrás, ya sea por impedimentos económicos o, simplemente, por no tener una idea clara de la importancia del festival.

Tom Cookman, manager de Los Fabulosos Cadillacs, presidente y fundador del sello Nacional Records y fundador del Latin Alternative Music Conference que se lleva a cabo anualmente en Nueva York, entiende claramente porqué es importante participar en SXSW.

"Pienso que SXSW es una parte importante de la 'batalla' que hay que hacer", dijo el ejecutivo argentino radicado en Los Angeles. "Es bueno estar, pero es importante que uno se prepare de antemano para poder tomar ventaja de todo lo que pasa durante esos días, en lugar de pensar en simplemente tocar uno o dos días".

Durante una semana, SXSW pone en contacto a músicos, medios de comunicación, ejecutivos de disqueras, promotores y fanáticos, pero los que más se benefician son aquellos que se las ingenian para que la gente clave vaya a sus shows o para establecer contacto con personas importantes de la industria.

"No es imposible, sólo requiere ganas y trabajo", dijo Cookman. "En el pasado nos ha ido muy bien con artistas (de Nacional Records) que han tocado en SXSW y se han ido de Austin uno o dos pasos más adelantados en su carrera. Por eso va tanta gente".

Austin, una ciudad universitaria repleta de jóvenes, se caracteriza por sus decenas de clubes nocturnos en su distrito musical. Pero en la semana de SXSW, el ruido y el tráfico se triplica y los hoteles quedan sin vacantes desde un par de meses antes del evento.

La policía municipal cierra el acceso a calles en por lo menos ocho puntos estratégicos y servicios públicos o privados ofrecen shuttles o limusinas desde hoteles a la cercanía de los eventos.

Según cifras oficiales, unas 250.000 personas llegan a Austin en marzo para asistir a SXSW, haciendo de éste el mes más ocupado del año para la ciudad.

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En Internet:

http://sxsw.com/