La expectativa de que la tormenta solar más grande en cinco años a punto de sacudir el campo magnético de la Tierra iba amainando conforme avanzaban las horas de la madrugada del jueves.

Después de atravesar el espacio durante día y medio, se temía que una enorme nube de partículas cargadas iba a llegar el jueves y afectando las redes de fluido eléctrico, los sistemas de navegación satelital y los vuelos de las aeronaves, especialmente en las regiones del hemisferio norte.

Los últimos avances de la tecnología

El científico Rob Steenburgh dijo que hasta las 2:30 de la madrugada del jueves, no se había notado efecto alguno sobre la Tierra. Pero agregó que había ciertos indicios captados por un satélite que había registrado un ligero aumento en partículas de baja energía.

Sin embargo, la misma tormenta podría producir coloridas auroras más alejadas de los polos de lo habitual

Los científicos dijeron el miércoles que la tormenta, que comenzó con un enorme destello solar a principios de la semana, estaba creciendo a medida que se aleja del Sol, expandiéndose como una pompa de jabón colosal. Cuando llegue a la Tierra la madrugada del jueves, las partículas se moverán a más de seis millones de kilómetros por hora (cuatro millones de millas por hora).

"Nos está golpeando justo en la nariz", dijo Joe Kunches, un científico de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA por sus siglas en inglés), con sede en Boulder, Colorado.

El Sol entró en erupción la noche del martes y los efectos más notables deberían alcanzar la Tierra el jueves entre la 0600 y 1000 GMT, según los pronósticos del Centro Espacial de Meteorología. Los efectos pueden persistir hasta la mañana del viernes.

La región del sol que hizo erupción pueden despedir aun más explosiones en nuestra dirección, indicó Kunches. Agregó que otra serie de puntos solares activos puede apuntar hacia la Tierra después de esto.

Las mejores fotos de la semana

Los astrónomos dicen que el Sol ha estado relativamente tranquilo durante algún tiempo y que esta tormenta, aunque fuerte, puede parecer más feroz porque la Tierra ha estado arrullada durante varios años por una actividad solar débil.

La tormenta es parte del ciclo normal de 11 años del Sol, que se supone debe llegar a un pico de tormentas el año próximo.

Las tormentas solares no causan daño a las personas, pero sí alteran la tecnología. Durante el último pico, alrededor de 2002, los expertos descubrieron que los aparatos que usan el sistema de posicionamiento global, conocido como GPS por sus siglas en inglés, era vulnerable a las erupciones solares.

Debido a que las nuevas tecnologías han florecido desde entonces, los científicos podrían descubrir que algunos de los nuevos sistemas también están en riesgo, dijo Jeffrey Hughes, director del Centro de Modelos Integrados del Clima Espacial de la Universidad de Boston.

Hace una década, este tipo de tormenta solar ocurría un par de veces al año, dijo Hughes.

"Este es un evento de buen tamaño, pero no del tipo extremo", dijo Bill Murtagh, coordinador de programa para el Centro de Predicción del Clima Espacial del gobierno federal estadounidense.

Síguenos en twitter.com/foxnewslatino
Agréganos en facebook.com/foxnewslatino