Estados Unidos debe adoptar planes de emergencia específicos para cada una de las 65 plantas nucleares del país, y en algunos casos ampliar la zona de evacuación de 16 kilómetros (10 millas) que ha estado vigente más de tres décadas, recomendó un grupo de expertos.

Esta es una de las lecciones surgidas de un informe de 40 páginas que difundirá el jueves el grupo, el cual examinó para la Sociedad Nuclear de Estados Unidos el desastre nuclear ocurrido en Japón y cuyo primer aniversario se cumplirá dentro de tres días.

El grupo de expertos incluye a un ex presidente de la Comisión de Regulación Nuclear, un integrante del laboratorio del Departamento de Energía y otros siete científicos nucleares.

En el informe se concluye que la supervisión de las nucleoeléctricas en Estados Unidos es adecuada para la protección de la salud y la seguridad de la ciudadanía, pero las zonas de emergencia "no deberían basarse en distancias decididas arbitrariamente en millas (kilómetros)".

De acuerdo a las normas vigentes desde 1978, las comunidades cercanas a las plantas nucleares deben preparar planes de desalojo con supervisión federal sólo para aquéllas personas que vivan a menos de 16 kilómetros (10 millas) de la instalación.

Lo anterior debido a que en caso de un accidente severo, la mayoría de las primeras muertes — las de los afectados por radiación, no por cáncer — ocurrirán dentro de los 16 kilómetros, según los pronósticos.

Aunque esa zona puede ajustarse en caso de accidente, el grupo de expertos dijo que los planes de emergencia deberían tener en cuenta la manera como cada planta nuclear reaccionaría durante un desastre antes de que éste ocurra.

___

Siga la cobertura ambiental de Dina Cappiello en Twitter: (arroba)dinacappiello

Siga la cobertura en energía de Matthew Daly en Twitter: (arroba)MatthewDalyWDC