La recomendación de un magistrado para que las autoridades de México liberen a una francesa que purga 60 años de prisión por secuestro desató el jueves un áspero debate sobre si debe ser procesada de nuevo y dejada en libertad.

La polémica ha derivado también sobre si cualquiera de esas dos opciones sería justa para las víctimas en el caso que se le atribuye.

El destino de Florence Cassez, cerca de sus 40 años, se ha convertido en un asunto candente debido a que la defensa ha señalado irregularidades en el proceso, mientras otros señalan que fue identificada por las víctimas.

Un juez de la Suprema Corte del país recomendó en una opinión escrita difundida el miércoles que Cassez sea liberada porque las autoridades violaron su derecho a tener un juicio justo y a recibir asistencia consular. Esa recomendación debe ser considerada y votada por un panel de cinco magistrados del máximo tribunal en una sesión todavía sin fecha.

La policía ha dicho que retuvo a Cassez durante un día después de arrestarla en 2005 y que organizó la reconstrucción de la captura para que la grabaran varios medios de comunicación. Junto con Cassez fueron detenidas otras personas que las autoridades describieron como miembros de una banda de secuestradores.

Aunque las anomalías del sistema judicial mexicano son denunciadas con frecuencia, muchos de los mismos detractores también apoyan los derechos de las víctimas de la delincuencia. El dilema fue expuesto en las declaraciones hechas por el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia, a una radioemisora local.

"Es fundamental que en el tema de justicia pueda ponderarse con toda precisión el derecho que tiene, sí, quien está siendo juzgado, pero también el anhelo de justicia de la sociedad y de las víctimas del delito", dijo Plascencia.

"Sí hubo algunas fallas en la detención y en esa indebida exhibición ante los medios de la señora Cassez, pero también hay señalamientos de víctimas que la refieren como responsable de un delito", añadió.

"Lo que la sociedad demanda; que se pueda impartir una justicia que, sobre todo, llegue a quien ha sido víctima de un delito y no se favorezca a un delincuente", estableció Plascencia.

Algunos legisladores mexicanos han sugerido que la Suprema Corte, si determina que hubo irregularidades en el juicio original a Cassez, debe ordenar que sea procesada de nuevo en vez de liberarla. La Procuraduría General de la República dijo el miércoles en un comunicado que un nuevo juicio era todo lo que la corte podía razonablemente ordenar.

Cassez ha negado toda implicación en los secuestros que le imputan, aunque vivía en el lugar en las inmediaciones de la Ciudad de México donde las víctimas eran retenidas. Afirmó que desconocía la presencia de esas personas.

El caso Cassez ha provocado un conflicto diplomático entre Francia y México.

El presidente francés Nicolas Sarkozy dijo el jueves que la recomendación era "la primera buena noticia en cinco años" del caso. En declaraciones a la radio RMC-Info, anunció que hace una semana habló por teléfono con Cassez y la instó a que "resistiera".

El abogado de Cassez, Agustín Acosta, consideró muy posible que la Suprema Corte se pronuncie en favor de su clienta el 21 de marzo, cuando los jueces tienen prevista una reunión.