El gobierno rechazó el balance 2011 de la petrolera YPF, filial local de la española Repsol, aprobado este jueves, al considerar que no refleja la real situación financiera de la compañía y le recomendó crear una reserva con las ganancias para mejorar la inversión y producción de hidrocarburos en el país.

La asamblea de accionistas de YPF, conformada por Repsol y el local Grupo Petersen, reportó que obtuvo una utilidad neta de 5.296 millones de pesos (1.214 millones de dólares) en 2011, según un comunicado oficial de la petrolera.

Roberto Baratta, el representante del Estado argentino en el directorio de YPF, presente en la reunión, votó en contra de las memorias y estados contables debido a que "no reflejan ni exponen adecuadamente la situación económica financiera de la compañía". El hecho deja en evidencia un nuevo contrapunto entre el gobierno de Cristina Fernández y la petrolera.

Baratta propuso al resto de los accionistas que con los dividendos correspondientes al ejercicio 2010, aún no distribuidos, y los de 2011, se constituya "una reserva voluntaria para inversiones, exploración y explotación de hidrocarburos en la República Argentina, para revertir las pérdidas durante el año pasado en la producción de gas y petróleo (6,8% y 10,3%, respectivamente), así como en la refinación de gasoil, que decreció un 27% en el mismo período", informó el gobierno a través de un comunicado.

En respuesta, la petrolera postergó la decisión sobre asignación de los dividendos no distribuidos para una próxima convocatoria de la asamblea de accionistas, pero no fijó fecha.

El gobierno acusa a YPF, la mayor productora de hidrocarburos del país, de falta de inversión en momentos en que los niveles de producción de crudo y gas han retrocedido en el último año, lo cual obligó al país a aumentar su importación para sostener el ritmo de la economía.

YPF negó los cuestionamientos y reportó que aumentó 50% su inversión en Argentina el último año.