Al menos para el toletero dominicano Hanley Ramírez, la nueva casa de los Marlins de Miami parece ser un parque adecuado para los bateadores.

Ramírez conectó la noche del martes el primer cuadrangular de los Marlins en su nuevo estadio, y un equipo reducido de su club derrotó por 7-6 a los Huracanes de la Universidad de Miami.

Ramírez puso la bola en la primera fila de butacas por el jardín derecho en la cuarta entrada contra Alexander Fernández, hijo del ex lanzador de los Marlins Alex Fernández.

"Es un sentimiento bueno", comentó Ramírez. "Ahora me puedo ir a casa con un buen sentimiento", señaló.

El juego de pretemporada fue el primero de cuatro en el parque de los Marlins. Ellos tenían curiosidad sobre cómo volaría la bola en su estadio nuevo, especialmente después de que un chico de 15 años bateó un cuadrangular el lunes en un juego de escuelas secundarias.

Varios Marlins conectaron cuadrangulares durante una práctica de bateo con mucho viento y el techo retráctil abierto. Cuando inició una lluvia ligera media hora antes del juego, el techo fue cerrado, proceso que toma 13 minutos.

"La bola estuvo extendiéndose durante la práctica de bateo", dijo Ramírez. "El viento estaba soplando — mucho viento — pero después de que cerraron el techo fue totalmente diferente", agregó.

Ramírez conectó el único batazo de vuelta entera del juego. También trabajó en la tercera base, totalizando un out y tres asistencias, y comentó que estuvo cómodo en la posición después de cambiarse del campocorto para dejarle el puesto defensivo al recién llegado José Reyes, su compatriota.

"No veo ninguna dificultad", indicó Ramírez. "Me gusta".