El crecimiento de la productividad estadounidense perdió fuerza en el último trimestre del año pasado, y aumentaron los costos laborales, indicio de que las empresas tendrán que aumentar sus plantillas de trabajadores si quieren mantener el ritmo.

El Departamento del Trabajo anunció el miércoles que la productividad aumentó a un ritmo anual del 0,9% en el último trimestre, aunque es la mitad del tercer trimestre.

La productividad es la cantidad de bienes producido por hora de trabajo. La cifra del año pasado creció a su menor ritmo en un cuarto de siglo.

La contracción en la productividad no propicia los beneficios corporativos. Empero, puede ser un buen indicio de futuras contrataciones laborales, ya que las empresas han alcanzado el máximo rendimiento con las plantillas de y para elevar la productividad tendrán que aumentarlas.

Los costos laborales aumentaron un 2,8% en el cuarto trimestre, frente al 3,9% en el tercero, pero mucho más elevados que los primeros pronósticos para el cuarto trimestre.

El encarecimiento de los costos laborales podría disparar la inflación si las empresas se ven obligadas a incrementar sus precios. Algunos economistas dijeron que ello es improbable mientras millones de estadounidenses sigan desempleados y otros apenas hayan visto aumentar sus salarios.

La contracción de la productividad ha impulsado ya a algunas empresas a ampliar sus plantillas laborales.

La economía estadounidense agregó un promedio de 200.000 puestos de trabajo mensuales de noviembre a enero, lo que redujo el desempleo al 8,3%. Y los economistas pronosticaron que en febrero fueron creados otros 210.000 empleos.

El gobierno difundirá el viernes las estadísticas del desempleo en febrero.

El miércoles, la empresa de pagaduría ADP calculó que las empresas crearon 216.000 empleos el mes pasado, aunque el sondeo no incluyó los organismos gubernamentales, que han achicado sus plantillas.

"Aunque una sólida productividad es generalmente buena para la economía, hay ocasiones en que una productividad menos pujante puede ser igualmente beneficiosa al contribuir a la creación de empleo y aumento de los salarios", dijo el economista Richard DeKaser, de la firma Parthenon Group.

La productividad creció el año pasado un 0,4%, la peor cifra desde 1987, y un 4% en el 2010.