El belga Gianni Meersman planificó su ataque a la perfección y ganó el miércoles la cuarta etapa de la carrera París-Niza, en la que Bradley Wiggins conservó el liderato de la clasificación general a pesar de una amenaza del español Alejandro Valverde en el ascenso final.

Meersman estaba sexto cuando empezó el sprint final a unos 150 metros de la meta. El belga decidió atacar por afuera para superar por un pelo al esloveno Grega Bole. El holandés Lieuwe Westra arribó tercero.

Valverde ganó la tercera etapa el martes, y su equipo Movistar lo ayudó a estar en la delantera en los cinco últimos ascensos. Sin embargo, Wiggins se aferró a la rueda trasera de Valverde para contrarrestar sus ataques.

Wiggins mantuvo una ventaja de seis segundos sobre el estadounidense Levi Leipheimer en la clasificación general.