Miles de ciclistas salieron simultáneamente a pedalear por los centros de 30 ciudades en una protesta contra una serie de muertes en el tránsito y para exigir paz en las congestionadas calles de Brasil.

Los ciclistas tomaron la noche del martes la Avenida Paulista de Sao Paulo, la Esplanada dos Ministerios de Brasilia, la Plaza de la Estación de Belo Horizonte y la Avenida Afonso Pena de Campo Grande, entre otros centros urbanos, para expresar su repudio por la violencia en el tránsito urbano.

El movimiento fue convocado a través de las redes sociales luego de al menos cinco muertes de ciclistas.

Recientes muertes de ciclistas en el tráfico en las ciudades de Belem, Recife, Brasilia, Sao Paulo y la austral Pomerode conmovieron al país y pusieron en evidencia la difícil convivencia de las bicicletas con los automóviles y autobuses que congestionan los centros urbanos.

Esos cinco casos llegaron al conocimiento del público por haber aparecido en las noticias, pero activistas consideran que ocurren muchas más muertes de ciclistas que no son divulgadas por la prensa.

"Además de la imprudencia de los conductores, parece que acabó el respeto por la vida ajena", lamentó el activista Nelson Pugliese, en Brasilia.

Pocas ciudades brasileñas disponen de ciclovías y cuando existen carriles especiales para bicicletas, éstos son limitados y no permiten un desplazamiento seguro para quien pretende pedalear al lugar de trabajo o estudio.

Para los manifestantes, lo ideal sería una convivencia de todos los que utilizan las calles de las ciudades sin distinción del medio de transporte utilizado.

"El mundo ideal sería uno en el que todo el mundo vive en armonía, donde no tengamos que disputar lugar unos con otros, creo que la calle tiene lugar para todo el mundo", opinó Thiago Lucas, un operador de telemercadeo de Sao Paulo.