Los empleados de la morgue principal de Brazzaville debieron colocar el martes dos cadáveres en cada receptáculo, al aumentar a por lo menos 236 el número de muertos tras el estallido de un polvorín que esparció la mortífera metralla en una amplia zona de la capital de República del Congo.

La policía dijo que los bomberos lograron controlar el martes el incendio principal, evitando su propagación a otros polvorines situados a 100 metros (yardas) de distancia. El segundo polvorín contiene material mucho más potente, como lanzacohetes múltiples, dijo una fuente militar a petición de guardar el anonimato por no estar autorizada a dialogar con los reporteros.

No se aclaró si las tareas de rescate podrían comenzar el martes, más de 48 horas después de las explosiones. La fuente militar dijo que la munición del segundo polvorín será destruida en forma controlada, aunque seguramente la operación se pospondrá para permitir la retirada de los escombros en busca de sobrevivientes o cadáveres.

Existe el temor de que las municiones sin detonar hayan sido lanzadas en un radio de varios kilómetros (millas) y que los pequeños incendios podrían privar del oxígeno necesario para mantenerse con vida a las víctimas sepultadas entre los escombros.

En la morgue del Hospital central Universitario, el director de los funerales Ferdinand Malembo Milandou dijo en la televisión nacional que podrían quedarse sin espacio para almacenar más cadáveres.

"Nos hemos visto obligados a colocar dos cadáveres en cada cubículo", indicó en referencia a una capacidad ordinaria de almacenamiento de 126 cadáveres.

La radioemisora nacional dijo que la morgue tiene ahora 236 cadáveres.

La televisión estatal transmitió el martes por la mañana las primeras imágenes de la zona del desastre, e indicó que todos los edificios en un radio de 500 metros (un tercio de milla) fueron completamente destruidos por la explosión, incluyendo tres escuelas y dos iglesias.

"Ha sido como un tsunami pero sin agua", dijo en la televisión el ministro de Seguridad Raymond Zephirin durante una inspección, acompañado de otros miembros del gabinete.