Fuerzas sirias cañonearon un poblado del sur del país y se enfrentaron con desertores del ejército atrincherados en el lugar, en combates que mataron a un joven de 15 años y a cinco efectivos oficialistas, dijeron activistas el martes.

Los choques en Hirak figurarían entre los más cruentos reportados recientemente en la provincia de Dará, cuna del levantamiento contra el presidente Bashar Assad. Las explosiones sacudieron la villa mientras la artillería atacaba las zonas residenciales donde se presumía estaban los desertores. Incluso las mezquitas fueron atacadas, dijeron los activistas.

"Los enfrentamientos son muy intensos y no han parado desde la mañana", dijo Rami Abdul-Rahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña y que opera con información de activistas en el lugar.

Un video publicado el martes en internet por activistas muestra lo que se dijo era el interior de la mezquita de Abu Bakr al-Sadik, en Hirak. En las imágenes se apreciaban escombros en la entrada del recinto, puertas derribadas y vidrios rotos en el piso.

Un hombre no identificado dijo en el video que un tanque disparó contra la mezquita luego de que los pobladores se refugiaron en su interior.

Abdul-Rahman informó que los rebeldes emboscaron un vehículo blindado para transporte de personal en Hirak, matando a cinco soldados e hiriendo a varios más. El Observatorio y otro grupo activista, denominado Comités de Coordinación Local, dijeron que un niño de 15 años murió baleado por francotiradores.

Las fuerzas de seguridad realizaban operativos en busca de desertores y activistas, hacían arrestos arbitrarios y quemaban casas, dijeron los Comités. El grupo reportó que al menos 21 personas murieron el martes en distintas partes del país.

El operativo en Dará comenzó sólo unos días después de que las fuerzas armadas sirias tomaron Baba Amr, un barrio de la ciudad de Homs que estaba bajo control de los rebeldes, luego de un mes de intenso asedio con artillería. Activistas dijeron que cientos de personas murieron en la ofensiva.

El asalto contra Homs estuvo acompañado por un continuo aumento en las demandas de la comunidad internacional para que Assad detenga el derramamiento de sangre y entregue el poder. El lunes, el senador John McCain pidió que se efectuaran ataques aéreos contra Siria, y dijo que Estados Unidos tiene la obligación moral y estratégica de expulsar a Assad y sus allegados. El gobierno estadounidense ha dicho que Assad debe irse, pero que no intervendrá militarmente.