La Comisión Interamericana de Derechos Humanos dijo el martes que los activistas de derechos humanos en América son víctimas de nuevos mecanismos destinados a obstaculizar su trabajo por parte de altas autoridades y de otros sectores.

Al presentar un informe en Ginebra en el marco del período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el relator sobre Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, José de Jesús Orozco, y el secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago A. Canton, dijeron que existe una creciente sofisticación en los mecanismos destinados a impedir o desmotivar la labor de defensa y promoción de los derechos humanos.

Señalaron que esto se ha reflejado en la apertura de causas penales, la restricción de fuentes de financiamiento a las organizaciones y la ausencia de mecanismos adecuados y efectivos para su protección.

El informe da seguimiento a un primer documento emitido en 2006 con el objetivo de analizar la situación en la que se encuentran líderes sindicales, campesinos, comunitarios, indígenas y afrodescendientes; defensoras de derechos humanos; así como activistas ambientales, por la diversidad de género y de los trabajadores migratorios.

Si bien la comisión nota la creación de mecanismos nacionales especializados en la protección a defensoras y defensores en algunos estados, subraya que en muchos otros aún no se crean mecanismos adecuados para protegerlos, indicó la CIDH en un comunicado de prensa.

La CIDH es un órgano de la OEA, cuyo mandato es promover la observancia de los derechos humanos en la región. Está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.