Los dueños de la mina que hace dos años colapsó atrapando a 33 mineros durante 69 días, deberán pagar cinco millones de dólares por los costos del rescate, informó el martes la administradora de las pertenencias del clausurado yacimiento.

María Loreto Reid negoció con el Consejo de Defensa del Estado, que defiende los intereses fiscales, y acordó un pago que representa poco menos de 25% de los gastos totales del rescate, que ascendieron a 22 millones de dólares.

Los costos, asumidos por el Estado, incluyen la compra de los tubos de metal o encamisados que forraron parte del túnel vertical por el que fueron rescatados los mineros en octubre de 2010, las perforadoras, equipos de comunicación y repuestos de costosas maquinarias.

Inicialmente el Estado demandó a los dueños de la mina San Esteban por 10,3 millones de dólares, pero luego de negociaciones entre la administradora y el Consejo, se acordó que pagarán sólo 5 millones de dólares porque la empresa quebró y sus activos se están liquidando.

Los 33 mineros quedaron sepultados en la mina San José, en pleno desierto de Atacama, el 5 de agosto de 2010 y durante 17 días no se supo si estaban vivos, hasta que enviaron amarrado a una perforadora el mensaje: "Estamos bien en el refugio los 33". Allí empezó una carrera por sacarlos a la superficie que concluyó el 13 de octubre.

El inédito y costoso rescate llevó la fama a las vidas de los mineros, que fueron invitados a muchos países y a decenas de programas de televisión, y elevó la popularidad del presidente Sebastián Piñera.