El volante argentino Esteban Cambiasso explicó el martes que su llanto no fue por haber sido sustituido en el partido del Inter ante Catania el fin de semana pasado, si no por la situación complicada que atraviesa su club.

"Tuve una reacción emotiva que nace del gran amor que tengo por mi profesión, y que coincide con un momento difícil del Inter", señaló Cambiasso en su sitio de Internet.

El domingo, Cambiasso fue reemplazado a los 61 minutos, cuando el Inter perdía 2-0. Abandonó la cancha en medio de las pifias de sus tifosi en el estadio San Siro de Milán.

Los nerazzurri pudieron remontar, con goles de Diego Forlán y Diego Milito, para arañar un empate 2-2.

El Inter se encuentra sumido en una mala racha en la Serie A del fútbol italiano. Con siete derrotas y un empate en los últimos ocho partidos, se ha alejado de la zona europea.

"Los que me conocen saben lo que he sentido y lo que estoy sintiendo, saben cuanto he trabajado en mi carrera, en la cancha, para llegar adonde he llegado, poniendo siempre los intereses del equipo delante de los míos", afirmó Cambiasso.

"No tengo temor en confesar que el otro día me saqué un peso de encima, así nadie podrá decir que soy intocable", añadió.

El presidente del Inter, Massimo Moratti, coincidió con Cambiasso al referirse a la reacción que tuvo a las pifias.

"Creo que Cambiasso no se ofendió por él, más bien estaba disgustado por la situación en ese momento. Cambiasso tiene un carácter fuerte, no le afectan estas cosas", manifestó el dirigente.