Un niño de cinco años tiene la visión de un ojo comprometida tras ser atacado con piedras, palos y fierros el microbús en el que viajaba junto con su familia y otros hinchas de San Lorenzo rumbo al clásico con Boca Juniors el domingo pasado por el campeonato Clausura argentino.

El niño fue internado ese mismo día en el hospital Pedro Elizalde y operado dos veces. Familiares y amigos de la familia dijeron en principio el martes que el menor perdió la visión del ojo, tanto al canal C5N como a otros medidos de prensa apostados en el hospital.

Pero poco después, el padre del niño dejó abierta una luz de esperanza.

"A la mañana en el parte médico dijeron que había perdido la visión. Pero vinieron tres cirujanos de urgencia para volver a operarlo porque aparentemente el nene ve borroso", dijo a Radio 10 Víctor, como se identificó el papa del niño.

Ese parte médico no fue público y al parecer sólo lo recibieron los familiares del menor.

"Vinieron 30 personas a atacar el micro. Fue un ataque sorpresa. Los proyectiles eran enormes", dijo una persona identificada como Miguel. "Tenía el ojo cerrado. No les importaba que hubiera mujeres y chicos. Nosotros no somos barrabravas (hinchas violentos)".

El niño viajaba con su padre, otros familiares y decenas de hinchas de San Lorenzo a la cancha de ese popular club cuando en el trayecto el autobús fue atacado por un grupo de desconocidos, dijo el deportivo Olé.

Otras personas resultaron con heridas menores.

Coincidentes testimonios dijeron que el ataque ocurrió muy cerca del predio La Quemita, perteneciente al equipo de Huracán, en el sur de la capital argentina, y donde el 15 de marzo pasado murió un hincha de Vélez al ser baleado cuando también iba a un partido a la cancha de San Lorenzo.

"Eran de Huracán (los atacantes), salieron de adentro de La Quemita, eran 20 ó 30", dijo en directo a C5N una persona también identificada como Miguel, quien dijo ser amigo del padre del niño y que viajaba en ese microbus. "Tenían piedras enormes y tiraron a matar".

El autobús en el que viajaba el niño fue alquilado por una de las tantas "Peñas" que tiene San Lorenzo, al igual que la mayoría de los clubes. Esas "Peñas" están formadas por asociados del club que en general suelen ir juntos a la cancha, en familia y sin causar disturbios.

Medios de prensa identificaron al niño con nombre y apellido, pero ni el hospital ni la policía hicieron lo propio.

Al no haber una información oficial, no está claro si la lesión del niño fue en el ojo derecho o izquierdo.

Unas 260 personas murieron por la violencia en el fútbol desde la implementación del fútbol profesional en 1931.

Boca ganó 2-0 ese partido con San Lorenzo por la cuarta fecha del Clausura.