Aunque Kobe Bryant odia defraudar a todos los que piensan que sus 33 puntos en una victoria sobre el Heat de Miami fue una venganza contra Dwyane Wade por fracturarle la nariz en el Juego de Estrellas hace una semana, esa fábula de Hollywood, en particular, simplemente no es cierta.

"El sabía que de todas formas yo iba a estar listo", dijo Bryant.

No obstante, la leyenda de la Mamba Enmascarada (como se le conoce últimamente a Bryant) sólo crecerá después de que los Lakers de Los Angeles finalmente asestaron algunos golpes en este enfrentamiento con el poderoso Miami que antes estaba cargado de un solo lado.

Kobe anotó el domingo 33 puntos en su tercera actuación estelar consecutiva desde que Dwyane Wade le fracturó la nariz en el Juego de Estrellas, y los Lakers de Los Angeles vencieron 93-83 al Heat de Miami.

Wade consiguió apenas 16 unidades antes de dejar el partido por acumulación de faltas a la mitad del cuarto período.

Metta World Peace encestó 17 puntos y encabezó una defensa sólida de los Lakers, que han ganado 17 de sus últimos 18 juegos en casa. Andrew Bynum tuvo 16 unidades y 13 rebotes en un juego en que Los Angeles nunca estuvo abajo en el marcador ante Miami durante los últimos 44 minutos, con lo que rompió una racha de cuatro derrotas en los enfrentamientos de Bryant contra el Heat de Wade.

"Nos fue extremadamente bien", dijo Bryant, quien anotó únicamente 24 unidades en la derrota de los Lakers en Miami hace seis semanas. "Siento que igualamos su energía y su fortaleza física, lo cual fue un problema para nosotros en Miami", señaló.

Apenas una semana después de que Wade le ocasionó a Bryant una conmoción cerebral con la dura falta que le cometió en Orlando, Bryant encestó 18 puntos en un primer cuarto dinámico. Agregó suficientes canastas importantes en la segunda mitad para mantener a los Lakers adelante en el marcador con ayuda del ala pivote español Pau Gasol, Bynum y World Peace, quienes se combinaron para un total de 44 puntos y 30 rebotes, mientras Chris Bosh seguía fuera de la alineación de Miami.

Aunque la multitud congregada en el Staples Center abucheó duramente a Wade en la presentación del equipo previa al partido y en los primeros minutos que tocó el balón, Wade se disculpó profusamente con Bryant después del Juego de Estrellas, su compañero del equipo olímpico de Estados Unidos. Bryant insistió en que no le tenía rencor y que Wade nunca lo lastimaría a propósito.

Bryant pasó gran parte de la última semana en habitaciones oscuras para aliviar sus lesiones, y planea conservar la máscara protectora cuando los Lakers realicen una gira de tres juegos la semana próxima.

"Fui golpeado en el rostro un par de veces esta noche, y duele aun con la máscara", comentó Bryant.

LeBron James registró 25 puntos, capturó 13 rebotes y repartió siete asistencias para el Heat, que perdió en las últimas dos escalas de su gira de tres juegos.

En tanto, en Charlotte, los ojos de Deron Williams se abrieron totalmente cuando se dio cuenta de que los Bobcats de Charlotte optaron por no hacerle doble marca en las jugadas de pared y desmarque.

Es algo que no había visto en toda la temporada.

"Estoy acostumbrado a la marca doble en esas jugadas", dijo Williams. "Es un poco refrescante que no lo hagan".

Williams se aprovechó al máximo de eso y anotó un récords del equipo con 57 puntos para que los Nets de Nueva Jersey batieran 104-101 a los Bobcats el domingo por la noche. Esa es la máxima cantidad de puntos anotados por un jugador esta temporada y rompió el récord del equipo de 52 puntos, que compartían Mike Newlin y Ray Williams.

Williams, que llegó al encuentro con promedio de 21,7 puntos por partido, encestó 16 de 29 intentos de campo y se fue perfecto 21 de 21 en tiros libres. Había fallado un tiro libre, pero el árbitro marco falta de línea contra los Bobcats y contó como bueno.

Williams se sorprendió cuando un compañero le dijo que llevaba 39 puntos al final de tercer período, a tres de igualar la mejor marca de su carrera que impuso el 6 de abril de 2010 frente a Oklahoma City.

"Uno no presta atención a eso", dijo Williams. "Es sólo uno de esos partidos en que uno empieza sintiéndose bien y se deja ir".

El entrenador Avery Johnson calificó de increíble el esfuerzo de Williams.

En cambio, en San Antonio, no importó cuántos jugadores tienen lesionados los Nuggets de Denver. El regreso del argentino Manu Ginóbili de los Spurs de San Antonio, pasó desapercibido.

Con la mitad de su fortaleza, Denver sorprendió al ahora completo equipo de los Spurs.

Ty Lawson anotó el domingo 22 puntos, repartió 11 asistencias y metió el tiro para sellar el partido con 11,9 segundos por jugarse, para que los Nuggets de Denver, plagados de lesiones, opacaran el regreso de Ginobili al vencer 99-94 a los Spurs de San Antonio.

Aún sin el líder anotador del equipo Danilo Gallinari ni el brasileño Nené, los Nuggets ganaron su tercer partido en fila con un elenco escaso para convertirse en el tercer equipo en vencer a San Antonio en casa.

"Es grandioso. Grandioso para nosotros", dijo Lawson. "Especialmente al tener a tres jugadores de la rotación y dos titulares lesionados. pero estamos empezando a cuajar".

En otros partidos del día: Boston venció 115-111 a Nueva York; Toronto batió 83-75 a Golden State; Chicago le ganó 96-91 a Filadelfia; los Clippers de Los Angeles batieron 105-103 a Houston, y Phoenix venció 96-88 a Sacramento.