Una docena de bancos, aseguradoras y fondos de inversiones poseedores de bonos griegos participarán en un enorme plan de condonación de deuda para el país, dijo el lunes el grupo que ha estado representando a los inversionistas privados en las negociaciones de la deuda.

La declaración del Instituto de Finanzas Internacionales se produce en medio de un ambiente de inquietud acerca de que una cantidad insuficiente de inversionistas van a intercambiar voluntariamente sus bonos griegos por nuevos bonos con un valor mucho menor, mayores plazos de pago y menores casas de interés.

Los acreedores privados tienen hasta el jueves por la noche para adherirse al trueque de bonos, que podría condonar hasta 107.000 millones de euros (141.000 millones de dólares) de los 350.000 millones de la deuda de Grecia. Los inversionistas participantes perderán alrededor de 75% del valor de sus títulos.

Sin embargo, sin el trueque, Grecia no recibiría un segundo paquete de rescate de 130.000 millones de euros del resto de los países de la zona del euro y del Fondo Monetario Internacional, y caería en bancarrota, lo que casi seguramente dejaría a los inversionistas con pérdidas mucho mayores.

Los 12 principales inversionistas que han prometido participar en el plan incluyen a la aseguradora alemana Allianz, el banco francés BNP Paribas, Commerzbank y Deutsche Bank, de Alemania, y los griegos Eurobank EFG y Banco Nacional de Grecia, dijo el instituto. El grupo bancario no dijo la proporción de la deuda griega que esas instituciones poseen.

La participación de esos inversionistas no es sorpresiva, pues todos participaron en la negociación del acuerdo. Muchos de ellos además tienen estrechos lazos con gobiernos de la eurozona, que están financiando el rescate.

La mayor interrogante era si inversionistas menos tradicionales en bonos, como fondos de inversiones de alto riesgo que adquirieron los papeles a gran descuento, van a sumarse.

Si no hay suficientes inversionistas que participen voluntariamente, Grecia ha amenazado con forzar pérdidas en quienes no se adhieran. Eso, sin embargo, pudiera poner en marcha las llamadas permutas de incumplimiento crediticio — complejos productos financieros que se comportan como seguro de bonos_, algo que la eurozona teme cause pánico en los mercados financieros.