El mecanismo de elección para dirigir la poderosa Fiscalía General colombiana dio su primer paso el lunes cuando la Corte Suprema aceptó la renuncia de la fiscal general, Viviane Morales.

La oficina de prensa de la Corte informó que la renuncia irrevocable de Morales, presentada el viernes pasado, fue aceptada por todos los magistrados tras una reunión en la jornada.

Poco antes de que se confirmara la decisión del tribunal, la Fiscalía General informó en un escueto comunicado que el vicefiscal general, Wilson Martínez, presentó su renuncia irrevocable al cargo, pero no se explicaron las razones de su dimisión.

Para sustituirlo, la saliente fiscal general Morales designó a Martha Lucía Zamora, que ha sido fiscal delegada ante la Corte Suprema y magistrada auxiliar de la sala penal del alto tribunal colombiano del 2009 al 2011, indicó la Fiscalía en su nota divulgada en su página de internet.

En el último mes, Zamora era parte del equipo de asesores de Morales, agregó la Fiscalía.

Temprano, el presidente de la Corte Suprema, magistrado Javier Zapata, manifestó en una entrevista con radio Caracol que a pesar de que la Fiscal General renunció al cargo de forma irrevocable el viernes, los magistrados del alto juzgado debían debatir el tema y finalmente decidir si la aceptaban o no.

Una vez aclarado el punto de la renuncia, el presidente Juan Manuel Santos podrá juramentar en el cargo al vicefiscal general para ocupar interinamente la vacante hasta tanto la misma Corte Suprema vote por un nuevo Fiscal General de una terna de candidatos que presente el jefe de Estado, añadió Zapata.

Esa terna de aspirantes aún no se presenta a la Corte.

La fiscal Morales renunció el viernes, luego de que el Consejo de Estado, una de las cuatro altas cortes colombianas, declaró dos días antes que su elección en diciembre del 2010 fue nula porque se realizó con menos votos de los que exige la ley.

Líderes de los principales partidos políticos y el mismo presidente Santos han dicho que se debe elegir rápidamente a un nuevo fiscal general para que no sufran los distintos procesos judiciales que lleva ese despacho, descrito como entre los más importantes y poderosos del país debido a sus facultades para pedir la detención de altos funcionarios.

La Fiscalía General lleva actualmente casos que van desde procesos contra ex altos funcionarios del gobierno Alvaro Uribe (2002-2010), acusaciones por corrupción ocurridos en el pasado en importantes alcaldías como las de Bogotá, hasta las declaraciones de encarcelados jefes paramilitares sobre sus múltiples crímenes, entre otros.