La actriz venezolana Eliana López se ha convertido en un símbolo en un caso de violencia doméstica que hace peligrar la carrera de su esposo, el jefe de policía de San Francisco Ross Mirkarimi.

Mirkarimi fue acusado de varios cargos menores por tomar a López por el brazo y dejarle moretones frente a su pequeño hijo en la víspera de Año Nuevo.

El lunes comenzó la selección del jurado para un juicio que ha trascendido a nivel internacional.

López, de 36 años, tiene toda una carrera en la televisión y el cine de su país. Su papel más famoso es el de Oriana Ponce De León, una villana convertida en heroína de la telenovela venezolana "Amor a palos".

Este año también participará en la película histórica "La mujer del coronel" como la heroína de la independencia venezolana Luisa Cáceres de Arismendi.

Pero en Estados Unidos López buscó una vida sencilla como esposa y madre, lejos de las cámaras y los reflectores. Estaba emocionada de vivir en San Francisco, criar a su hijo con Mirkarimi y enseñar danza a madres y bebés.

Tras el incidente con su esposo, López se ha convertido en un símbolo para los activistas contra la violencia doméstica y es la figura central en un caso que ha dividido a su familia y amenaza la carrera política de su esposo.

Quizá la actriz no quería ese tipo de celebridad y Mirkarimi necesita que lo absuelvan, dijo Rory Little, profesor en la Escuela de Derecho Hastings de la Universidad de California en San Francisco.

"Es un ciclo lamentable que algunas víctimas se arrepientan de llamar la atención al momento en el que su pareja perdió el control", dijo Little, un ex fiscal federal. "Pero no sabemos qué fue lo que pasó, por eso los casos de violencia doméstica son tan difíciles, porque generalmente no hay testigos, excepto por la víctima y el acusado".

Tanto López como Mirkarimi han negado que haya habido un episodio de violencia doméstica. López dijo en enero en la radio venezolana que los fiscales tienen en la mira a su esposo.

También estuvo con su marido el día que éste asumió oficialmente al puesto, días antes de que lo metieran a su propia cárcel por el caso. Le dijo entre lágrimas a un juez que no era una "pobrecita inmigrante" y agregó: "No le temo a mi esposo para nada".

Sin embargo, el juez emitió una orden según la cual el alguacil debe mantenerse alejado de López, aunque recientemente se le ha permitido ver a su hijo.

López se siente desalentada por el avance en el caso, dijo Paula Canny, una de sus abogadas.

"Siente que el gobierno no la respeta", dijo Canny. "Les ha dicho en varias ocasiones que no hubo un acto de violencia doméstica, era una discusión. Como familia están destrozados y se supone que esto no debería pasar en Estados Unidos".

López conoció a Mirkarimi en el 2008 en una conferencia ambiental en Brasil. Se casaron después de que tuvo a su hijo Theo en 2009.

La pareja estuvo alejada del candelero hasta que Mirkarimi, de 50 años, anunció que se postularía como jefe de policía a principios del año pasado. Mirkarimi, que trabajaba como investigador en la oficina del fiscal de distrito, ganó el puesto fácilmente en noviembre.

Durante una discusión en su casa, menos de dos meses después, Mirkarimi tomó a López por el brazo y le dejó un moretón, dicen las autoridades.

Al día siguiente López le comentó el tema a una vecina, Ivory Madison, quien se puso en contacto con la policía. Los investigadores confiscaron un video que Madison había tomado, así como los mensajes de texto y correos electrónicos que se habían intercambiado las mujeres.

"Voy a usar esto en caso de que quiera llevarse a Theo", dijo López en el video, de acuerdo con documentos judiciales. "Por lo que hizo, dijo que es muy poderoso y que puede hacerlo".

En el video López muestra el moretón en su bíceps derecho y dice que fue en donde la tomó su esposo, según documentos de la policía.

El 27 de febrero el juez Garrett Wong dijo que el video podía ser usado como evidencia cuando los abogados de Mirkarimi solicitaron que se anulara el juicio. Los abogados de López pidieron, sin lograrlo, que no se aceptara el video después de que los fiscales presentaron fotografías tomadas de él en las que aparece López con un moretón visible en el brazo. Los abogados de la actriz apelaron y el viernes un juez dictaminó que se retenga el video hasta que se decida si se puede admitir.

Mirkarimi se declaró inocente de cargos menores de violencia doméstica, poner en peligro a un menor y disuadir a un testigo. Podría ser sentenciado a un año en prisión de ser hallado culpable.

Mirkarimi dijo que el incidente es un "asunto privado, un asunto de familia", lo que enfureció a los activistas contra la violencia doméstica que colocaron un anuncio de gran formato que dice: "La violencia doméstica NUNCA es un asunto privado".

"Si eso es lo que dice él, entonces los 30 o 40 años de nuestro trabajo y todos los logros por los que hemos trabajado tan desesperadamente para que las víctimas hablen se han ido por la coladera", dijo Kathy Black, directora ejecutiva de La Casa de las Madres, la organización no lucrativa detrás del anuncio.

Black dijo que los activistas han recaudado más dinero de lo que habían planeado por lo que podrán poner cinco anuncios más en vallas en español.

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El periodista de The Associated Press Garance Burke contribuyó con este despacho.