Residentes de la capital española participan en un referendo no vinculante para expresar su desacuerdo con los planes del gobierno regional de privatizar suministros públicos de agua.

El gubernamental Partido Popular, de centro-derecha, están determinado a vender 49% de la red de suministro de agua a Madrid y algunos de sus suburbios para reducir su deuda.

Dos grupos de protesta establecieron el domingo 236 colegios electorales improvisados a través de la región pidiéndole a votantes registrados que respondiesen sí o no a la pregunta de si creen que la compañía de agua — Isabel II Canal — debe seguir siendo 100% pública.

Para mediados de la tarde, había colas en muchas casillas en el área metropolitana. La red de 150 años de antigüedad fue construida y mantenida con impuestos regionales.