El máximo jefe de las FARC aseguró en una misiva publicada el domingo que la más antigua y poderosa guerrilla colombiana está apostando por la reconciliación y la paz.

"Cuando públicamente asumimos el compromiso de no realizar retenciones (secuestros) con fines financieros, culminamos un proceso interno promovido por el camarada Alfonso Cano, encaminado a poner fin definitivamente a esa práctica", aseguró el máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, también conocido con los nombres de guerra de Timochenko o Timoleón Jiménez, en una carta enviada a una activista y publicada en la página en internet del grupo rebelde.

Las FARC anunciaron la semana pasada que a partir de entonces proscribieron la práctica del secuestro a todos sus frentes y anunciaron que dejarán en libertad próximamente a los últimos 10 militares y policías que tienen en su poder desde hace más de una década, a los que consideran "prisioneros de guerra".

"Nosotros creemos que vale la pena intentar romper ese círculo maldito y apostarle más bien a la reconciliación y la paz", señaló Timochenko en la misiva enviada a Marleny Orjuela, una activista que tiene una organización que propende por la libertad de militares y policías en poder de la guerrilla.

El jefe rebelde también dijo que eran mentirosas las cifras de algunas entidades especializadas en el tema del secuestro en Colombia.

De acuerdo con la Policía Antisecuestro, el número de secuestrados disminuyó de 282 en 2010 a 255 a noviembre de 2011.

De esos 255 secuestrados al año, 145 fueron retenidos por la delincuencia común, 72 por las FARC, 30 por el rebelde Ejército de Liberación Nacional y ocho por grupos paramilitares.

La directora de la organización no gubernamental País Libre, Olga Lucía Gómez, ha dicho a la AP que al menos 500 personas están secuestradas actualmente en el país.

De ese total, dijo la directora, al menos 405 personas habrían sido plagiadas por las FARC.

El viceministro de Defensa, Jorge Enrique Bedoya, se reunió el miércoles con delegados del gobierno brasileño y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) avanzar en el plan para recoger a los 10 cautivos, cuya liberación fue anunciada por las FARC, que se los entregará a Orjuela en algún lugar de las selvas colombianas.