Una pandilla de pistoleros que estaban vestidos con uniformes militares mataron el lunes a 25 policías en una serie de ataques perpetrada en la madrugada en una operación muy bien planeada, dijeron las autoridades en el oeste de Irak.

Funcionarios de seguridad dijeron que los asesinatos comenzaron antes de la madrugada del lunes cuando los pistoleron secuestraron a dos comandantes de alto rango en sus viviendas en Haditha, 220 kilómetros al noroeste de Bagdad. Y concluyó con una balacera en un puesto de control policial donde los atacantes flamearon la bandera de al-Qaida en el más reciente ataque contra las fuerzas de seguridad de Irak.

La pandilla se trasladó en un vehículo hasta la ciudad y disparó a los policías que estaban al interior de dos retenes de seguridad.

Las autoridades dijeron que por lo menos 21 policías murieron al igual que otros tres pandilleros a causa de los tiroteos.

Funcionarios en Haditha, 220 kilómetros (140 millas) al noroeste de Bagdad, describieron un plan sistemático para matar policías de la ciudad, con atacantes disfrazados con uniformes militares y manejando autos pintados para que parecieran vehículos del Ministerio del Interior iraquí .

Ambos comandantes fueron sacados de sus casas por hombres armados que afirmaban tener órdenes de arresto, dijo Mohammed Fathi, portavoz del gobernador de la provincia occidental iraquí de Anbar, donde está Haditha.

Los comandantes — un capitán y un coronel que trabajaban para los equipos especiales de la policía — fueron llevados unos 400 metros (menos de un cuarto de milla) y los ejecutaron, aseguró la policía de Haditha.

Fathi dijo que el grupo de delincuentes tenía falsas órdenes de arresto para 15 funcionarios policíacos en Haditha. Mientras su convoy se movía por la ciudad — que se extendía con 13 vehículos, según dijo un teniente de la policía de Haditha — fueron detenidos en dos retenes policíacos.

Se enfrascaron en feroces tiroteos en cada punto de seguridad y la banda izó una bandera negra de al-Qaida en el segundo, según el teniente. Haditha era un bastión insurgente suní de unos 85.000 personas en el valle del río Eufrates.

La redada total duró alrededor de media hora, dijeron funcionarios. Fathi dijo que fueron muertos 25 policías y otros tres heridos.

La policía en la escena dijo que tres de los hombres armados fueron muertos, pero el resto escapó.

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Los periodistas de The Associated Press Qassim Abdul-Zahra y Lara Jakes en Bagdad contribuyeron con este despacho.