Los residentes de un poblado que se rebelaron en contra de los líderes locales a los que acusaron de robar su tierra votaron para designar a los nuevos líderes el sábado en una elección que ha llamado mucho la atención y que los reformistas esperan fije un estándar para resolver extensas disputas que aquejan a China.

Huang Jinqi estaba entre los miles de residentes de este poblado pesquero en el sur de la provincia de Guangdong que emitirían su voto para elegir al comité de siete miembros en el centro del poblado.

El granjero de 63 años dijo que el proceso iba bien y estaba satisfecho por como se habían organizado.

"Es abierto y transparente", dijo.

China ha permitido elecciones locales en poblados durante casi tres décadas, pero los líderes locales del Partido Comunista — quienes en realidad ostentan el poder — suelen intentar manipular los resultados. Bajo esos estándares, Wukan está realizando lo que parece una de las más libres elecciones efectuadas en China.

"Espero que las autoridades locales en otros lugares de Guangdong e incluso en otras provincias, se refieran a Wukan como un precedente cuando enfrenten situaciones similares", dijo Li Lianjiang, un experto en elecciones locales y protestas en China de la Universidad China de Hong Kong.

En el país, se realizan decenas de miles de protestas al año, muchas de las cuales se exacerban por la indiferencia o la corrupción de los funcionarios locales. Como en muchos poblados, los problemas de Wukan se generan por la tierra. Los residentes dijeron que el líder local, en el poder durante décadas, vendió sus tierras de cultivo a desarrolladores sin su consentimiento.

Hubo protestas el año pasado en las que los pobladores destrozaron la estación de policía y algunos autos. Luego de que unos activistas importantes en el poblado fueron detenidos en diciembre, los residentes sitiaron a los funcionarios durante 10 días y mantuvieron fuera a la policía para realizar ruidosas protestas.

A diferencia de enfrentamientos similares en China que suelen terminar en arrestos, el gobierno de la provincia cedió. Ofreció convocar a unas nuevas elecciones, regresar parte de las tierras en disputa y liberar a los activistas detenidos, así como otorgaron el cuerpo de uno que había muerto al estar detenido.