Un juzgado penal sentenció el viernes a 33 años de cárcel a un sacerdote católico como responsable de abusar de cuatro menores de edad, informó el abogado de las víctimas.

El sacerdote William de Jesús Mazo Pérez, detenido desde junio del 2010, fue encontrado responsable de abusar de cuatro niños varones de entre nueve a 11 años de edad, y fue condenado a la pena de 33 años de cárcel, dijo en diálogo telefónico el abogado Elmer Montaña, que representa a familiares de los niños.

Los hechos fueron denunciados por parientes de los niños, quienes aseguraron ante las autoridades que Mazo abusó de ellos en el 2009 en el interior de la casa cural de la iglesia La Candelaria, ubicada en un barrio popular de la ciudad de Cali, a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

La Fiscalía ha dicho que se pudo demostrar el delito y que el sacerdote les dio dinero y regalos a los menores para que no contaran lo sucedido a sus familiares.

El abogado dijo que el tribunal penal también ordenó investigar al menos otros dos abusos que habría cometido el sacerdote católico, quien no admitió los cargos durante el proceso, ni la iglesia ha aceptado algún gesto de excusa o responsabilidad, de acuerdo con Montaña.

El caso de Mazo no es el primero que enfrente la iglesia católica colombiana, que cuenta con al menos 5.500 sacerdotes y 14.600 monjas, según datos de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Al menos cuatro curas han sido detenidos desde el 2010 hasta ahora por cargos de abusos de menores, según la Conferencia.