Los dos principales contendientes para la candidatura presidencial republicana se acusan mutuamente de beneficiarse del apoyo de votantes demócratas en estados que permiten que cualquiera participe en elecciones primarias.

Y ambos están en lo correcto.

Tanto Mitt Romney como Rick Santorum han trabajado para atraer a votantes independientes y a demócratas conservadores. Aunque sus simpatizantes republicanos podrían desaprobarlo, es una táctica que reconoce la clase de atractivo generalizado que cualquiera que sea el candidato necesitará en noviembre para vencer al presidente Barack Obama.

En la contienda republicana, los candidatos luchan para conseguir los delegados necesarios para asegurar la candidatura. Pero el enfoque varía de estado a estado, ya que algunos permiten votar a demócratas e independientes, mientras que otros restringen la participación a republicanos registrados.

Las asambleas partidistas del sábado en Washington están abiertas a votantes de cualquier partido, al igual que en seis de los 10 estados que realizarán votaciones en el llamado Súper Martes: Alaska, Georgia, Massachusetts, Tenesí, Vermont y Virginia.

No se sabe con precisión cuánto peso han tenido los votantes demócratas en las primarias republicanas hasta el momento, pero cuando Santorum terminó en segundo lugar esta semana en Michigan, el estado natal de Romney, este último atribuyó el desempeño de su rival a la ayuda de liberales que tenían la esperanza de que Santorum fuera un oponente más débil para Obama.

"No quieren enfrentarme a mí en (las elecciones de) otoño. Prefieren enfrentar a Rick Santorum", dijo Romney en una entrevista reciente. "Vinieron en gran número, y votaron por Rick".

Santorum sí obtuvo un impulso de los demócratas: 13% de sus votos, de acuerdo con encuestas a boca de urna, comparado con 4% para Romney.

Pero cuando Romney ganó previamente en Nueva Hampshire, Santorum lo desdeñó diciendo que la victoria le llegó por un electorado en el que sólo la minoría era republicana.

De hecho, en las encuestas de salida de Nueva Hampshire, 53% de los entrevistados no se identificaron como republicanos. En general, Romney recibió 62% de su apoyo de republicanos, 2% de demócratas y 36% de independientes.

"Queremos que los activistas del partido — la gente que compone la columna vertebral del Partido Republicano — haga valer su voz sobre quién debe ser nuestro candidato, no la gente que si siquiera se identifica como republicana", dijo Santorum a votantes de Minnesota en una conferencia telefónica el 29 de enero.

Pero cambió de tono un mes después en Michigan con las llamadas automatizadas para los demócratas.

"Los demócratas de Michigan pueden votar en la primaria republicana el martes", decía la llamada. "Unanse a los demócratas que enviarán un fuerte mensaje a Mitt Romney de Massachusetts votando por Rick Santorum para presidente".

El portavoz de Santorum, Hogan Gidley, defendió la práctica. "Nos dimos cuenta de que si puedes convencerlos en la primaria, puedes conservarlos en la (elección) general".

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Jennifer Agiesta, de The Associated Press, contribuyó a este despacho.