Estudiantes acongojados por las muertes de tres de sus compañeros tras un tiroteo en una secundaria de Ohio regresaron el viernes a sus aulas, un día después que se presentaron cargos en un tribunal de menores contra el presunto agresor.

La policía estuvo atenta mientras los estudiantes llegaban a la secundaria Chardon, ubicada a unos 48 kilómetros (30 millas) al este de Cleveland y que atiende a 1.100 estudiantes, para reanudar sus actividades luego del tiroteo del lunes.

Algunos padres y estudiantes se pararon afuera para aplaudir mientras los jóvenes entraban.

El jueves se formularon cargos contra T.J. Lane, de 17 años, por el asesinato de tres estudiantes y por causar lesiones a otros dos en el tiroteo del lunes por la mañana. Se le imputan tres cargos de homicidio agravado, dos de intento de homicidio agravado y uno de agresión criminal.

Lane, quien asiste a una escuela alternativa para estudiantes con mal desempeño en escuelas tradicionales, admitió haber llevado una pistola calibre .22 y un cuchillo a la secundaria de Chardon y disparar en 10 ocasiones contra un grupo de estudiantes que estaban sentados en la mesa de una cafetería, dijo el fiscal David Joyce.

No se ha determinado el móvil de la agresión. Joyce dijo que las víctimas fueron blancos aleatorios y describió a Lane como alguien "que no está bien".

Los menores sentenciados por delitos juveniles en Ohio por lo general son encarcelados hasta que cumplen 21 años en los casos más graves. Pero Joyce ha dicho que planea acusar a Lane como si fuera adulto, lo que significa que podría recibir cadena perpetua sin derecho a libertad condicional si se le declara culpable. Los menores no son elegibles para pena capital en Ohio.

No se pudo establecer contacto con el abogado de Lane, Robert Farinacci, para conocer sus comentarios sobre los cargos.