El primer ministro ruso Vladimir Putin criticó fuertemente el viernes a Occidente por apoyar la oposición en Siria en contra del gobierno al decir que eso ha exacerbado el conflicto.

Putin dijo que tanto el gobierno sirio como las fuerzas de oposición deben salir de las ciudades para terminar con el derramamiento de sangre y agregó que la negativa de Occidente de pedir eso a los opositores del presidente sirio Bashar Assad los ha alentado a seguir peleando.

"¿Quieren que Assad retire sus tropas para que la oposición ocupe los sitios?", preguntó Putin en una reunión con editores de los principales diarios de occidente en comentarios hechos en la televisión estatal. "¿Eso es un tratamiento balancead?".

Putin se rehusó a especular si Assad tenía oportunidad de mantenerse en el poder al decir que las reformas en Siria se hicieron hace mucho tiempo y no es claro si el gobierno y la oposición podrían encontrar consenso.

Siria es el último aliado que le queda a Rusia en el Medio Oriente. Moscú ha mantenido estrechos lazos con Damasco desde la Guerra Fría, cuando Siria era gobernada por el padre del actual líder, Hafez Assad.

Putin insistió que la oposición de Rusia a la resolución de las Naciones Unidas que condena a Assad no está basada en intereses económicos, sino en el deseo de ayudar a terminar con las hostilidades.

Defendió el veto de China y Rusia de la resolución de la ONU que condenaba la ofensiva de Assad contra los manifestantes al decir que Moscú quiere prevenir la repetición de lo que ocurrió en Libia, donde una ofensiva aérea de la OTAN ayudó a que los libios depusieran a Moamar Gadafi.

"En lugar de alentar a alguna de las partes en el conflicto, es necesario forzarlos a que se sienten a negociar y empiecen un procedimiento y reformas políticas que sean aceptables por todos los participantes en el conflicto", agregó.