El líder supremo de Irán dijo a los electores de su país que era su deber como patriotas participar en los comicios legislativos del viernes para enviar un fuerte mensaje de unidad nacional durante un "período delicado" por el roce del país con Occidente debido al programa nuclear de Teherán.

Los resultados de la elección de los 290 miembros del Parlamento, que se prevé se difundan el sábado, no tendrán una influencia directa en el programa nuclear iraní ni en otros temas relevantes, como políticas militares o petroleras. Pero es previsible que el nuevo parlamento dé mayor voz a los políticos de línea dura y mayor poder al liderazgo iraní para dar forma a una elección más importante para el próximo año: la del sucesor del presidente Mahmud Ahmadinejad.

La votación en Irán también pone de relieve el mal estado en que se encuentran reformistas y grupos políticos opositores luego de casi tres años de represión continua. Sólo un puñado de candidatos de tendencia liberal estaban entre los más de 3.440 aspirantes parlamentarios, todos ellos examinados minuciosamente por el régimen iraní y ninguno vinculado con el Movimiento Verde que organizó protestas luego de la objetable reelección de Ahmadinejad en junio de 2009.

Debido a esto, las elecciones equivalen a una contienda de popularidad entre los partidarios conservadores del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y los que apoyan a Ahmadinejad.

Jamenei, quien tiene la decisión definitiva en todos los asuntos de Estado en Irán, dijo que era un "deber y un derecho" de todos los electores iraníes acudir a las urnas, en especial en este momento en que la "nación iraní atraviesa un período más delicado" en medio de la confrontación con Occidente.

"Ante las controversias sobre Irán y la intensificación de las amenazas verbales... cuanto mayor número de electores acuda a las urnas, mejor para el país", expresó Jamenei después de que depositara su voto en la mañana del viernes en Teherán.

"La votación constituye siempre un mensaje para nuestros amigos y enemigos", apuntó. Poco más de 48 millones de iraníes están inscritos como electores.