La hermana menor de Mahmud Ahmadinejad no pudo ganar un escaño en el Parlamento mientras que los rivales conservadores del presidente iraní obtuvieron una parte considerable de las bancas en las elecciones legislativas.

Los resultados finales en el pequeño poblado de Garmsar, a unos 60 kilómetros (35 millas) al sureste de la capital, muestran que Parvin Ahmadinejad fue derrotada por su rival conservador, informó el sábado la agencia de noticias semioficial Mehr. Actualmente ella es miembro del concejo municipal en Teherán.

El fracaso de Parvin en el pueblo natal de Ahmadinejad es visto como un importante golpe al presidente en las primeras elecciones desde su controvertida reelección en 2009.

Los primeros resultados de los comicios mostraban que los rivales conservadores de Ahmadinejad fueron elegidos en muchos otros distritos electorales.

De 60 ganadores, al menos 45 opositores conservadores ganaron escaños en el Parlamento, mientras que otros tres candidatos con tendencia liberal fueron elegidos. La tendencia de otros 11 candidatos podría dividirse entre partidarios del presidente y centristas.

Estos primeros resultados sugieren que Ahmadinejad enfrentará un Parlamento más beligerante en los casi dos años que le quedan en la presidencia.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, dijo el viernes a los electores de su país que era su deber como patriotas participar en los comicios legislativos para enviar un fuerte mensaje de unidad nacional durante un "período delicado" por la fricción del país con Occidente debido al programa nuclear de Teherán.

Los resultados de la elección de los 290 miembros del Parlamento no tendrán una influencia directa en el programa nuclear iraní ni en otros temas relevantes, como políticas militares o petroleras. Pero es previsible que el nuevo Parlamento dé mayor voz a los políticos de línea dura y mayor poder al liderazgo iraní para dar forma a una elección más importante para el próximo año: la del sucesor de Ahmadinejad.

La votación en Irán también pone de relieve el mal estado en que se encuentran reformistas y grupos políticos opositores luego de casi tres años de continua represión. Sólo un puñado de candidatos de tendencia liberal estaban entre los más de 3.440 aspirantes parlamentarios, todos ellos examinados minuciosamente por el régimen iraní.

Debido a esto, las elecciones equivalen a una contienda de popularidad entre los partidarios conservadores de Jamenei y los que apoyan a Ahmadinejad.

Poco más de 48 millones de iraníes están empadronados.