Los abogados ecuatorianos en el juicio contra Chevron anunciaron el viernes que podrían cobrar la sentencia de 18.000 millones de dólares fijada por una corte ecuatoriana este año con activos que la compañía posee en Panamá y Venezuela.

En rueda de prensa, el abogado Pablo Fajardo, señaló que "Chevron tiene muy pocos activos en Ecuador y por tanto nos corresponde identificar activos en otras partes del mundo. Estamos investigando los países donde hay mayores activos y donde el sistema judicial nos garantice mayor independencia para ejecutar el fallo".

Agregó que "Panamá nos parece un sitio muy importante, por ahí pasan todos los buques llenos de petróleo de la empresa Chevron y son exclusivamente de ellos. Venezuela es un país importante, hay muchos activos de Chevron ahí".

Fajardo dijo que ambos países "están en nuestra lista, son prioritarios, aún no sabemos cuándo empezaremos y si empezamos ahí, pero son dos sitios importantes de nuestra lista".

Explicó que aún faltan unas pocas semanas para cumplir los últimos procedimientos formales para que las cortes ecuatorianas emitan un dictamen de cobro o embargo de bienes de Chevron, luego de lo cual empezarán las acciones de cobro en el extranjero.

Añadió que "como todos sabemos, a todo prófugo hay que perseguirle y es lo que vamos a hacer con Chevron. Y a este prófugo lo vamos a perseguir hasta el final, hasta que pague el último centavo de la condena judicial que ha sufrido en las cortes ecuatorianas".

A inicios de este año, la Corte Provincial de Sucumbíos fijó en 18.000 millones de dólares el monto que debía pagar Chevron para resarcir los daños ambientales, humanos y comunitarios causados en la amazonia norte ecuatoriana durante las operaciones de extracción de crudo de Texaco entre 1972 y 1990. Chevron compró a Texaco en 2001 y asumió sus obligaciones.

Un nuevo fallo de esa Corte, del 1 de marzo, ratificó la sentencia y el monto que debía pagar Chevron, mientras la Corte de Arbitraje de La Haya, la semana pasada, requirió a Ecuador evitar la ejecución de ese fallo aduciendo que viola tratados de protección de inversiones suscritos entre Ecuador y Estados Unidos.

La Corte Provincial de Sucumbíos no acogió el pedido de la Corte de La Haya.

En la ciudad de Lago Agrio en Sucumbíos, 180 kilómetros al noreste de Quito, se encuentran los principales yacimientos petrolíferos del país, que entre 1972 y 1990 fueron operados por Texaco.

Chevron no tiene activos importantes en Ecuador, por lo que los demandantes fijan sus expectativas de cobro en otros países americanos y en países de otros continentes.

"No puedo comentar sobre ningún país en particular, pero puedo asegurarles que Chevron irá a cualquier tribunal, en cualquier país del mundo para luchar contra este fraude. Pondrá ante los tribunales todas y cada una de las abrumadoras pruebas de conductas ilícitas y poco éticas de los demandantes", dijo a The Associated Press el vocero de Chevron, James Craig.

Añadió que "cualquier intento de hacer cumplir la presente sentencia fraudulenta en cualquier parte del mundo extiende su comportamiento ilegal a otras jurisdicciones y tendrá consecuencias para los representantes de los demandantes".

El juicio contra Chevron comenzó en 1993 cuando 88 ecuatorianos presentaron ante una corte federal de Texas una demanda por daño ambiental. En 1994, el mismo grupo presentó una demanda ante tribunales de Nueva York. Ambas cortes desecharon la demanda, que finalmente recayó en la corte de la provincia de Sucumbíos, que tardó 18 años en dictar la sentencia.