Un ex integrante de una organización que falsificaba documentos en varias entidades estadounidenses fue sentenciado el viernes en Virginia a dos cadenas perpetuas consecutivas en una prisión federal.

Edy Oliverez Jiménez, de 25 años y residente de Virginia Beach, fue acusado de seis cargos, entre ellos secuestro y asesinato en beneficio del crimen organizado. Anteriormente ya había sido declarado culpable por la muerte de un vendedor rival de identificaciones falsas en Arkansas.

Los fiscales dijeron que Oliverez formaba parte de una banda que elaboraba identificaciones apócrifas, la cual operaba en 13 estados y protegía su lucrativo territorio con amenazas, intimidación y golpizas.

En noviembre un jurado federal encontró a Oliverez responsable del secuestro y asesinato en julio de 2010 de un rival de 17 años en Little Rock. La víctima fue inducida a ir a una casa móvil abandonada, donde fue atada, amordazada, vendada de los ojos con cinta adhesiva y asesinada a golpes.

"Edy Oliverez Jiménez es un asesino calculador que atacaba salvajemente a vendedores rivales para acaparar el mercado de documentos falsos", indicó el fiscal federal Neil MacBride en un comunicado después de la sentencia. "Su cartel con sede en México trajo crimen, dolor y terror a Estados Unidos, y la sentencia de hoy garantiza apropiadamente que él nunca se reintegre a la sociedad en ningún lado de la frontera".

De acuerdo con documentos de la corte, la organización delictiva operaba en 19 ciudades en Virginia, Arkansas, Connecticut, Indiana, Kentucky, Massachusetts, Misuri, Carolina del Norte, Ohio, Rhode Island y Tenesí.

Oliverez manejaba la célula en Little Rock y Virginia Beach, donde supervisaba la producción de identificaciones falsas. También vigilaba a quienes vendían los documentos a los inmigrantes que carecen de permiso de residencia por una cantidad que oscilaba entre 150 y 200 dólares la pieza.

De enero de 2008 a noviembre de 2010 los miembros de la banda enviaron más de 1 millón de dólares a México.

Treinta personas fueron acusadas de participar en el grupo delictivo, aunque sólo Oliverez fue sometido a juicio.

De ellas, 26 se declararon culpables, incluyendo el líder de la banda Israel Cruz Millán, de Raleigh, Carolina del Norte, quien fue sentenciado en febrero a 25 años en prisión. Dos presuntos cómplices están prófugos y se desconoce la identidad de otro más.