La justicia chipriota desestimó los cargos de juego ilícito contra unas 40 ancianas, una de ellas de 98 años, cuya partida semanal de bridge y póquer fue allanada por la policía.

Las mujeres, en su mayoría septuagenarias, habían adquirido notoriedad debido a una orden de comparecencia. Varios medios entrevistaron a Eftychia Yiasemidou, de 98 años.

Un adjunto del procurador Petros Clerides dijo que éste desconocía el caso y se enteró a través de la prensa.

El juego en Chipre se castiga con un máximo de seis meses de cárcel o 750 euros (1.000 dólares) de multa. Las damas realizaban su partida semanal en una casa particular y con apuestas de escaso monto cuando la policía las allanó en noviembre de 2009.