Un miliciano suicida mató el viernes a 23 personas al atacar la base de un grupo extremista rival, dijo un funcionario paquistaní.

El objetivo del atentado era una base del grupo insurgente Lashkar-e-Islam en el Valle de Tira, donde las fuerzas de seguridad combaten a rebeldes que asedian la ciudad cercana de Peshawar, dijo el funcionario del gobierno local Iqbal Khan.

Un comandante del Talibán paquistaní, grupo rival de Lashkar-e-Islam, se atribuyó la responsabilidad del atentado en una llamada efectuada a un reportero de The Associated Press. El comandante, que se identificó como Mohamed, dijo que el ataque fue en venganza por un ataque perpetrado el mes pasado en el que murieron combatientes talibanes.

Ambos grupos han combatido por el control del Valle de Tira en el último año.

Los choques entre insurgentes son comunes en la región fronteriza, donde las lealtades de las tribus cambian con frecuencia y el gobierno ejerce poco o nulo control. El contrabando, el secuestro y la producción de drogas son actividades lucrativas en las que los grupos rebeldes están involucrados.

El Talibán paquistaní es uno de los grupos insurgentes más letales de Pakistán, y tiene vínculos con al-Qaida y con combatientes que luchan a lo largo de la frontera con Afganistán.

Las fuerzas de seguridad han lanzado ofensivas en muchas regiones de la frontera en los últimos cuatro años, en los que han perdido a cientos de efectivos y matado a miles de presuntos rebeldes.

Pero los ataques terroristas continúan. Entre la población mayoritariamente musulmana de Pakistán existe considerable apoyo o tolerancia a los puntos de vista extremistas, y la retórica antiestadounidense hace fuerte eco, lo que obstaculiza los esfuerzos para generar respaldo a dichas ofensivas.

Previamente, también en el Valle de Tira, un combate entre el ejército y milicianos islamistas dejó 7 soldados y 20 insurgentes muertos en la región del noroeste cercana a la frontera con Afganistán, dijeron oficiales de inteligencia de Pakistán.

Las batallas empezaron el viernes en la región de Jyber. Los milicianos y el ejército han peleado por el control de la zona durante años en escaramuzas ocasionales y recurrentes.

Los funcionarios de inteligencia dijeron que el combate del viernes se llevó a cabo en el área del Valle de Tira. Hablaron bajo condición de guardar el anonimato debido a que no tienen autorización de hablar con los medios.

No fue posible confirmar de manera independiente las cifras porque la región está fuera del alcance de los periodistas.