El gobernador de Misisipi, Phil Bryant, justificó su apoyo a un proyecto de ley de inmigración que discute la legislatura estatal debido el "caos" que según él aparentemente reina en México.

Al rechazar el argumento de los detractores, de que la ley conduciría al etiquetamiento racial, Bryant dijo que "esta ley se aplica a todos, no sólo a los que están al sur de nosotros o son de ascendencia hispana".

"Miren el crimen y la violencia que vemos ahora en México", dijo Bryant. "La frontera... al sur de los Estados Unidos hay un país que parece estar sumido en el caos".

Bryant, quien asumió en enero, dijo que se debe "aplicar la ley. Eso es todo lo que pedimos", hablando en una conferencia que convocaron el miércoles la Federación de Misisipi para la Reforma Innmigratoria y Policial y el Tea Party estatal.

El proyecto dice que la policía debe verificar el estatus inmigratorio cuando "existe una sospecha razonable" de que la persona se encuentra en Estados Unidos sin la debida autorización. Prohibe a los agentes tener en cuenta factores tales como la raza, el color de la piel o el origen nacional al tomar esa decisión. Sin embargo, Bill Chandler, de las Alianzas de Misisipi por los Derechos de los Inmigrantes sostiene que conducirá al etiquetamiento racial.

El proyecto también obligaría a las escuelas a verificar el estatus inmigratorio de los alumnos.

Aunque el texto original era similar a la ley de Alabama que entró en vigencia en 2011, se le quitaron algunas disposiciones de esta norma bloqueadas en su aplicación por las cortes federales, como la que requiere que los extranjeros tengan consigo sus papeles inmigratorios en todo momento.