Una bomba montada en una motocicleta y detonada por control remoto cerca de las oficinas del partido gobernante en Estambul hirió el jueves a 15 policías y un civil, dijo el primer ministro.

La explosión ocurrió cerca de la oficina del Partido Justicia y el Desarrollo del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, donde pereció en el 2011 un agente en un atentado dinamitero. El ataque del jueves dañó extensamente un autobús policial y varios vehículos estacionados en las inmediaciones.

"Nunca nos rendiremos ante ataques como este", dijo Erdogan en una conferencia de prensa difundida en directo por la televisión. "Continuaremos nuestra lucha contra el terrorismo y los culpables serán capturados lo antes posibles".

El gobernador de Estambul, Huseyin Avni Mutlu, dijo que ninguno de los heridos se encuentra en estado grave. Agregó que el artefacto fue fabricado con explosivos plásticos y montado en una motocicleta.

Ningún grupo se atribuyó el atentado, aunque los insurgentes curdos y los rebeldes islamistas suelen actuar en Estambul.

El objetivo del ataque era al parecer un autobús policial en el que viajaban 21 agentes y que acababa de aparcar en el lugar de la explosión, dijo el jefe de policía Huseyin Capkin.

El autobús se detuvo a unos 50 metros (yardas) de la motocicleta, dijo un testigo y equipos de la policía científica lo cubrieron rápidamente con un plástico azul para que fuera examinado por los peritos, mientras otros examinaban una zona acordonada en busca de los fragmentos de la carga explosiva.

La televisión estatal NTV, que no mencionó fuentes, dijo que la carga era similar a otra montada en una bicicleta y que fue detonada cerca de una parada de autobús en Estambul el año pasado, hiriendo a 8 personas, incluyendo un policía. En aquel entonces el gobierno dijo que el ataque parecía haber sido perpetrado por insurgentes curdos.

En el 2007, varias bombas montadas en bicicletas fueron detonadas en la ciudad curda de Diyarbakir, en el este de Turquía y en la ciudad costera occidental de Izmir. Las autoridades culparon a los insurgentes curdos de los ataques, que mataron a una persona a hirieron a unas 20.

El atentado del jueves ocurrió en medio de una escalada de los pedidos de los curdos turcos para obtener una región autónoma y otros derechos, y la campaña policial contra el proscrito grupo curdo PKK.

El grupo curdo advirtió que Turquía sufrirá más atentados si no detienen su campaña militar contra los insurgentes.

Los guerrilleros curdos empuñaron las armas en 1984 y decenas de miles de personas han muerto en el conflicto.