El desempleo en los 17 países de la Eurozona se elevó imprevistamente en enero a 10,7%, su tasa más alta desde la creación del euro en 1999, en tanto que la inflación rebasó los objetivos del Banco Central Europeo, de acuerdo con estadísticas oficiales difundidas el jueves.

La tasa de desocupación excedió por mucho las previsiones, según se desprende de las cifras que anunció la Eurostat, la ofician de estadísticas de la Unión europea.

Los mercados eran del consenso de que el desempleo se mantendrían sin variación en 10,4%, la tasa anunciada en diciembre. Sin embargo, tras una revisión al alza esa cifra subió a 10,6.

La tasa de desempleo en Europa ha mantenido una tendencia ascendente todo el año a medida que la economía pierde fuerza debido a la prolongada crisis derivada del abultamiento de la deuda y que ha resultado en la adopción generalizada de medidas de austeridad en la unión monetaria.

La tasa de desocupación de España de 23,3% es la más alta de la Eurozona, en tanto que la de Grecia se elevó en diciembre a 19,9%, de acuerdo con las cifras más recientes disponibles de éste ultimo país, al que asuela una pasada carga de la deuda soberana.

La Eurostat también dijo que la inflación en la Eurozona aumentó en febrero a 2,7% en comparación con la de 2,6% del mes anterior.

Este avance de los precios también fue imprevisto, ya que los mercados habían descartado una variación respecto de enero y coloca a la inflación en un nivel que ha rebasado el objetivo del Banco Central Europeo de que se mantuviera en menos de 2%.

El BCE efectuará la semana entrante su reunión política mensual y la expectativa generalizada es que mantendrá sin cambios su tasa básica de interés en 1%, el nivel más bajo de su historia, en especial tras la inyección masiva de recursos que el miércoles hizo la institución en la banca privada del bloque.

La difusión de estas cifras tuvo escasa repercusión en el euro y este se cotizaba en la mañana sin cambios en 1,3334 dólares.